domingo, julio 31, 2022

Poemas de Charles Baudelaire 1

Poemas de  Charles Baudelaire 1

Poemas de  Charles Baudelaire 1

ÚLTIMOS SUSPIROS DE UN PARNASIANO

Klop, klip, klop, klop, klip, klop.
Desgranando gota a gota su rítmico sollozo,
En los pilones de la fuente donde el agua duerme inmóvil,
Un surtidor es el único en turbar la plácida y tranquila noche.
Qué silencio! Se diría que este globo aletargado
Sobre aterciopeladas olas hacia el infinito se desliza.
Allá en lo alto, a miles de millones de lenguas acribillando el
Espacio,
Peregrinos ahítos de las azules soledades,
Ajenos a los mártires que sobre sus flancos pululan,
Enredando sin fin sus orbe indolentes,
-Oasis de miseria o cadáveres de mundos-
Las doradas esferas circulan errantes de concierto.
Alma mía, olvidemos todo! Soltemos las riendas de oro
A las contemplaciones que su vuelo despliegan,
Las estrofas en mi seno permanecen alicaídas…
Por qué razón someterlas a un metro rebelde!
Nada quiero saber, el vértigo enervante
Me arrulla en los pliegues de su abismo movedizo…
Me fundo dulcemente… Estoy muerto, nada… ni siquiera la certeza
De oír el surtidor puntuar gota a gota
El eterno silencio de un rítmico sollozo.
Klop, klip, klop, klop, klip, klop…


 


UN HEMISFERIO EN UNA CABELLERA

 
Déjame respirar mucho tiempo, mucho tiempo, el olor de tus cabellos; sumergir en ellos el rostro, como hombre sediento en agua de manantial, y agitarlos con mi mano, como pañuelo odorífero, para sacudir recuerdos al aire.
 
¡Si pudieras saber todo lo que veo! ¡Todo lo que siento! ¡Todo lo que oigo en tus cabellos! Mi alma viaja en el perfume como el alma de los demás hombres en la música.

Tus cabellos contienen todo un ensueño, lleno de velámenes y de mástiles; contienen vastos mares, cuyos monzones me llevan a climas de encanto, en que el espacio es más azul y más profundo, en que la atmósfera está perfumada por los frutos, por las hojas y por la piel humana.
 
En el océano de tu cabellera entreveo un puerto en que pululan cantares melancólicos, hombres vigorosos de toda nación y navíos de toda forma, que recortan sus arquitecturas finas y complicadas en un cielo inmenso en que se repantiga el eterno calor.
 
En las caricias de tu cabellera vuelvo a encontrar las languideces de las largas horas pasadas en un diván, en la cámara de un hermoso navío, mecidas por el balanceo imperceptible del puerto, entre macetas y jarros refrescantes.
 
En el ardiente hogar de tu cabellera respiro el olor del tabaco mezclado con opio y azúcar; en la no-che de tu cabellera veo resplandecer lo infinito del azul tropical; en las orillas vellosas de tu cabellera me emborracho con los olores combinados del algodón, del almizcle y del aceite de coco.
 
Déjame morder mucho tiempo tus trenzas, pesadas y negras. Cuando mordisqueo tus cabellos elásticos y rebeldes, me parece que como recuerdos.

 


DE “LAS FLORES DEL MAL:
Versiones de Ignacio Caparrós
(Ed. Alhulia. Colección “Crisálida”, nº 20. Granada, 2001) 


 EL ALBATROS

 
Por divertirse a veces suelen los marineros
cazar a los albatros, aves de envergadura,
que siguen, en su rumbo indolentes viajeros,
al barco que se mece sobre la amarga hondura.
Apenas son echados en la cubierta ardiente,
esos reyes del cielo, torpes y avergonzados,
sus grandes alas blancas abaten tristemente
como remos que arrastran a sus cuerpos pegados.
¡Este viajero alado, oh qué inseguro y chico!
¡Hace poco tan bello, qué débil y grotesco!
¡Uno con una pipa le ha chamuscado el pico,
imita otro su vuelo con renqueo burlesco!
El Poeta es semejante al príncipe del cielo
que puede huir las flechas y el rayo frecuentar;
entre mofas y risas exiliado en el suelo,
sus alas de gigante le impiden caminar.


CORRESPONDENCIAS

 
La creación es un templo donde vivos pilares
hacen brotar a veces vagas voces oscuras;
por allí pasa el hombre a través de espesuras
de símbolos que observan con ojos familiares.
Como ecos prolongados que a lo lejos se ahogan
en una tenebrosa y profunda unidad,
inmensa cual la noche y cual la claridad,
perfumes y colores y sonidos dialogan.
Laten frescas fragancias como carnes de infantes,
verdes como praderas, dulces como el oboe,
y hay otras corrompidas, gloriosas y triunfantes,
de expansión infinita sus olores henchidos,
como el almizcle, el ámbar, el incienso, el aloe,
que los éxtasis cantan del alma y los sentidos.

 

EL ENEMIGO

 
Mi juventud fue sólo tenebrosa tormenta,
por rutilantes soles cruzada acá y allá;
relámpagos y lluvias la hicieron tan violenta,
que en mi jardín hay pocos frutos dorados ya.
De las ideas hoy al otoño he llegado,
y rastrillos y pala ahora debo emplear
para igualar de nuevo el terreno inundado,
donde el agua agujeros cual tumbas fue a cavar.
¿Quién sabe si las flores nuevas que en sueño anhelo
hallarán como playas en el regado suelo
el místico alimento que les diera vigor?
-¡Dolor!, ¡dolor! ¡El Tiempo, ay, devora la vida,
y el oscuro Enemigo que roe nuestro interior
con nuestra propia sangre crece y se consolida!

 

EL HOMBRE Y LA MAR

 
¡Para siempre, hombre libre, a la mar tu amarás!
Es tu espejo la mar; mira, contempla tu alma
en el vaivén sin fin de su oleada calma,
y tan hondo tu espíritu y amargo sentirás.
Sumergirte en el fondo de tu imagen te dejas;
con tus ojos y brazos la estrechas, y tu ardor
se distrae por momentos de su propio rumor
al salvaje e indomable resonar de sus quejas.
Oscuros a la vez ambos sois y discretos:
hombre, nadie sondeó el fondo de tus simas,
tus íntimas riquezas, oh mar, a nadie arrimas,
¡con tan celoso afán calláis vuestros secretos!
Y en tanto van pasando los siglos incontables
sin piedad ni aflicción vosotros os sitiáis,
de tal modo la muerte y la matanza amáis,
¡oh eternos combatientes, oh hermanos implacables!

 

LA BELLEZA

 
Bella soy, ¡oh mortales!, como un sueño de piedra,
y mi seno, que a todos siempre ha martirizado,
para inspirar amor a los poetas medra
a la materia igual, inmortal y callado.
En el azul impero, incomprendida esfinge;
al blancor de los cisnes uno un corazón frío;
detesto el movimiento que a las líneas refringe,
y nunca lloro como jamás tampoco río.
Los poetas, al ver mis grandes ademanes,
que parecen prestados de altivos edificios,
consumirán sus días en austeros afanes;
Pues, para fascinar a amantes tan propicios,
tengo puros espejos que hacen las cosas bellas:
¡mis ojos, tan profundos, como eternas centellas!

 

REMORDIMIENTO PÓSTUMO

 
Cuando en el fondo duermas, mi bella tenebrosa,
de una tumba de mármol denegrido construida,
y ya tan sólo tengas por alcoba o guarida
una cueva lluviosa y una profunda fosa;
Cuando oprima la losa tu carne temblorosa
y tus flancos doblados con encanto tendida,
y el latir y el querer a tu pecho le impida,
Y a tus pies el correr su carrera azarosa,
La tumba, confidente de mi sueño infinito,
(porque la tumba siempre comprenderá al poeta),
en esas largas noches en que el sueño es proscrito,
Te dirá: “¿De qué os sirve, cortesana indiscreta,
lo que los muertos lloran no haber conocimiento?”
-Y te roerá el gusano como un remordimiento.

 

LOS GATOS

 
Los amantes fervientes y los sabios austeros
adoran por igual, en su estación madura,
al orgullo de casa, la fuerza y la dulzura
de los gatos, tal ellos sedentarios, frioleros.
Amigos de la ciencia y la sensualidad,
al horror de tinieblas y al silencio se guían;
los fúnebres corceles del Erebo serían,
si pudieran al látigo ceder su majestad.
Adoptan cuando sueñan las nobles actitudes
de alargadas esfinges, que en vastas latitudes
solitarias se duermen en un sueño inmutable;
Mágicas chispas yerguen sus espaldas tranquilas,
y partículas de oro, como arena agradable,
estrellan vagamente sus místicas pupilas.

 

SPLEEN

 
Yo soy como ese rey de aquel país lluvioso,
rico, pero impotente, joven, aunque achacoso,
que, despreciando halagos de sus cien concejales,
con sus perros se aburre y demás animales.
Nada puede alegrarle, ni cazar, ni su halcón,
ni su pueblo muriéndose enfrente del balcón.
La grotesca balada del bufón favorito
no distrae la frente de este enfermo maldito;
en cripta se convierte su lecho blasonado,
y las damas, que a cada príncipe hallan de agrado,
no saben ya encontrar qué vestido indiscreto
logrará una sonrisa del joven esqueleto.
el sabio que le acuña el oro no ha podido
extirpar de su ser el humor corrompido,
y en los baños de sangre que hacían los Romanos,
que a menudo recuerdan los viejos soberanos,
reavivar tal cadáver él tampoco ha sabido
pues tiene en vez de sangre verde agua del Olvido.

Versión de Ignacio Caparrós
(Ed. Alhulia. Colección “Crisálida”, nº 20. Granada, 2001)

viernes, julio 29, 2022

El entrañable amigo Ernesto Sábato - La resistencia

El entrañable amigo Ernesto Sábato - La resistencia


 

El entrañable amigo Ernesto Sábato - La resistencia

Son muy pocas las horas libres que nos deja el trabajo. Apenas un rápido desayuno que solemos tomar pensando ya en los problemas de la oficina, porque de tal modo nos vivimos como productores que nos estamos volviendo incapaces de detenernos ante una taza de café en las mañanas, o de unos mates compartidos. Y la vuelta a la casa, la hora de reunirnos con los amigos o la familia, o de estar en silencio como la naturaleza a esa misteriosa hora del atardecer que recuerda los cuadros de Millet, ¡tantas veces se nos pierde mirando televisión! Concentrados en algún canal, o haciendo zapping, parece que logramos una belleza o un placer que ya no descubrimos compartiendo un guiso o un vaso de vino o una sopa de caldo humeante que nos vincule a un amigo en una noche cualquiera.

Ahora la humanidad carece de ocios, en buena parte porque nos hemos acostumbrado a medir el tiempo de modo utilitario, en términos de producción. Antes los hombres trabajaban a un nivel más humano, frecuentemente en oficios y artesanías, y mientras lo hacían conversaban entre ellos. Eran más libres que el hombre de hoy que es incapaz de resistirse a la televisión. Ellos podían descansar en las siestas, o jugar a la taba con los amigos. De entonces recuerdo esa frase tan cotidiana en aquellas épocas: “Venga, amigo, vamos a jugar un rato a los naipes, para matar el tiempo, no más”, algo tan inconcebible para nosotros. Momentos en que la gente se reunía a tomar mate, mientras contemplaba el atardecer, sentados en los bancos que las casas solían tener al frente, por el lado de las galerías. Y cuando el sol se hundía en el horizonte, mientras los pájaros terminaban de acomodarse en sus nidos, la tierra hacía un largo silencio y los hombres, ensimismados, parecían preguntarse sobre el sentido de la vida y de la muerte.

Todo niño es un artista que canta, baila, pinta, cuenta historias y construye castillos. Los grandes artistas son personas extrañas que han logrado preservar en el fondo de su alma esa candidez sagrada de la niñez.

El arte es un don que repara el alma de los fracasos y sinsabores. Nos alienta a cumplir la utopía a la que fuimos destinados.

Creo que hay que resistir: éste ha sido mi lema. Pero hoy, cuántas veces me he preguntado cómo encarnar esta palabra. Antes, cuando la vida era menos dura, yo hubiera entendido por resistir un acto heroico, como negarse a seguir embarcado en este tren que nos impulsa a la locura y al infortunio. ¿Se le puede pedir a la gente del vértigo que se rebele? ¿Puede pedirse a los hombres y a las mujeres de mi país que se nieguen a pertenecer a este capitalismo salvaje si ellos mantienen a sus hijos, a sus padres? Si ellos cargan con esa responsabilidad, ¿cómo habrían de abandonar esa vida?

En esta tarea lo primordial es negarse a asfixiar cuanto de vida podamos alumbrar. Defender, como lo han hecho heroicamente los pueblos ocupados, la tradición que nos dice cuánto de sagrado tiene el hombre. No permitir que se nos desperdicie la gracia de los pequeños momentos de libertad que podemos gozar: una mesa compartida con gente que queremos, unas criaturas a las que demos amparo, una caminata entre los árboles, la gratitud de un abrazo. Un acto de arrojo como saltar de una casa en llamas. Estos no son hechos racionales, pero no es importante que lo sean, nos salvaremos por los afectos.

José Martí, fragmento de una carta a María Mantilla.

José Martí, fragmento de una carta a María Mantilla.

 

José Martí, fragmento de una carta a María Mantilla.

"Mucha tienda, poca alma. Quien tiene mucho adentro, necesita poco afuera. Quien lleva mucho afuera, tiene poco adentro, y quiere disimular lo poco. 

Quien siente su belleza, la belleza interior, no busca afuera belleza prestada: se sabe hermosa, y la belleza echa luz. Procurará mostrarse alegre, y agradable a los ojos, porque es deber humano causar placer en vez de pena, y quien conoce la belleza la respeta y cuida en los demás y en sí. Pero no pondrá en un jarrón de China un jazmín: pondrá el jazmín, solo y ligero, en un cristal de agua clara. Esa es la elegancia verdadera: que el vaso no sea más que la flor".

martes, julio 26, 2022

CENTRO CULTURAL DE PETROPERÚ (Somos parte de la Feria Internacional del Libro de Lima)

 

CENTRO CULTURAL DE PETROPERÚ (Somos parte de la  Feria Internacional del Libro de Lima)

¡Estamos en la #FILLima2022!

Somos parte de la 26° Feria Internacional del Libro de Lima 2022.
Visita nuestro stand donde tendremos a la venta las tradicionales publicaciones #EdicionesCopé e incluiremos una agenda de actividades bajo los comentarios de renombrados escritores y críticos literarios.
Más información: https://bit.ly/3zbQkdM
Nos vemos en la #FIL

sábado, julio 23, 2022

Lágrima por Marco Martos

Lágrima por Marco Martos

Lágrima por Marco Martos

¿De quién es esta lágrima que ronda dentro del ojo sin salir?
¿De quién este insano corazón acezante en los oscuros arrecifes?
¿Por qué tu vida fue solo deterioro y rasmillones y tenaz olvido?
¿Qué se hicieron los chilalos que veías en los amaneceres
en ese eterno verano sin sombras de tu límpida infancia?
¿Dónde vas trashumante, dando tumbos, profiriendo palabras
a borbotones, mezcladas con saliva, con tristeza,
con fantasmas de mujeres de frágiles perfiles y dagas?
¿Existe Piura? ¿Alguna vez la conociste?
¿Es verdad que estuviste en sus plazuelas
conversando interminablemente en las noches suaves y cálidas?
No distingues lo cierto de lo dudoso, tus sueños de las verdades.
Solo sabes que estás de pie en los acantilados
y abajo, lejos, murmura el piélago azul, verde y plata de la bahía de Paita
que se parece a la dama angelical y a la sonrisa de la muerte. 

martes, julio 19, 2022

POESÍA CHINA : POR LA TARDE CAMINO JUNTO AL RÍO (Ou Yang Hsiu, 1007-1072)

POESÍA CHINA : POR LA TARDE CAMINO JUNTO AL RÍO (Ou Yang Hsiu, 1007-1072)

POR LA TARDE CAMINO JUNTO AL RÍO

(Ou Yang Hsiu, 1007-1072)

El río congelado está profundamente cargado de nieve.
Durante días, sólo unos pequeños lugares cerca de la orilla
                                                   [han permanecido abiertos.
Por la tarde cuando todo el mundo se ha ido a casa,
Los cormoranes se aperchan en los botes de los pescadores.
 

domingo, julio 17, 2022

El mar de las tinieblas por Marco Martos Carta Moral a Lucilio -Escribe Séneca (40 d.C.)

El mar de las tinieblas por Marco Martos
Carta Moral a Lucilio

Escribe Séneca (40 d.C.)


 

El mar de las tinieblas por Marco Martos
Carta Moral a Lucilio

Escribe Séneca (40 d.C.)

Solitario y débil,
el buey viejo
quiere pasto tierno
y los hombres,
no muy diferentes,
somos alimento
diario de la muerte.
Nuestros cocineros
circulando entre los fuegos
preparan manjares para muchos
y los labriegos en Sicilia
y en África, y acaso más allá
del mar de las tinieblas, siembran
hierbas aromáticas, hortalizas y frutales
para alimentar a Roma y a las ciudades
de los cuatro confines
en cada uno de los imperios.
Cada quien defiende con los dientes
su verdad en el foro.
Con discursos y denuestos
los antagonistas se acompañan.
La mujer discute con el marido.
Ambos escuchan el eco
de dos voces y como eso no les basta
engendran al hijo entre sollozos.
Condición del hombre es estar solo,
vivir lo breve en la incertidumbre.
En cualquier cosa que hagas, Lucilio,
pon tus ojos en la muerte.
Consérvate bueno.

 

sábado, julio 16, 2022

Carta moral a Lucilio de Séneca por Marco Martos

Carta moral a Lucilio de Séneca por Marco Martos


Solitario y débil,
el buey viejo
quiere pasto tierno
y los hombres,
no muy diferentes,
somos alimento
diario de la muerte.

Carta moral a Lucilio de Séneca
por Marco Martos




Purgatorio por Marco Martos

 
Purgatorio por Marco Martos

 
Purgatorio por Marco Martos
 
¿Qué es el Purgatorio? me pregunto tantas veces.
He visto desde niño las figuras de los muertos vivos quemándose.
Nadie diría en principio que con los rezos podrían salvarse.
Pero quienes tienen fe oran para sacarlos de esas llamas figuradas,
que queman sin embargo y cuánto queman . Así se ve
en los antiguos libros de oraciones y en las estampas religiosas.
Los sufrientes pueden pasar ahí años de años,
tantos como vivieron en la tierra,
almas y cuerpos ignorantes, pecando.
Pero están de paso y sufren y sufren
y no hay fuego pero sí una música que les anuncia
que aunque habitan en el dolor que será muy largo,
el purgatorio no es un pequeño infierno,
sino un lugar de tránsito, la antesala del divino paraíso,
la misericordia de Dios que salva a los que tienen fe
y supremo arrepentimiento en el momento de la muerte y antes.
Pia de Tolomei es la víctima que más recordamos,
la imagen del perdón, la suprema gracia,
la dama que escogió a un cruel marido y murió de su mano,
bondad que Dante puso ante nuestros ojos
y en el centro de nuestros corazones,
para que nunca lo olvidemos.
Mujer tan generosa podemos imaginarla santa
y tenerla en nuestros altares personales.
Para que exista el purgatorio, tiene que haber pecado,
eso abominable que atormenta la vida de los hombres,
la ascesis necesita de la falta para que algo sea perdonado.
El purgatorio es una víspera del perdón divino, la antesala del paraíso,
pero es un dolor también, una noche oscura, el regreso al seno de Dios
de los que han faltado que no se hace sin desazón, sin tremendo sufrimiento.
Las almas están perdidas en el purgatorio, no tienen seguridad de nada,
No saben si están muertas o vivas, ni si eso que les pasa es en algún lugar
o es una feroz pesadilla que parece inacabable en los minutos y en los años.
El purgatorio es la montaña del sufrimiento y más arriba está la bondad de Dios,
el paraíso deseado que quiere poblarse de los bienaventurados de todos los tiempos.

 

lunes, julio 11, 2022

A este cuerpo enamorado de Doris Moromisato

 
A este cuerpo enamorado de  Doris Moromisato

A este cuerpo enamorado de  Doris Moromisato

Amo este cuerpo que me ata
El pezón erguido sobre el pecho triste
La breve amargura de su boca
El tierno desamparo de sus pies.
Amo este cuerpo que me atrapa y el espejo
Donde ese cuerpo se refleja y se hace uno
El bello abismo de su sexo
Su dulce continencia
Su fondo azul
El clítoris mojado que medita.
Amo este cuerpo que me ata y me condena
Ser de esta simple simetría
Hembra que se habita solitaria
Amando aquel otro cuerpo que refleja
Desesperada
Dentro de un espejo
Que ya no existe.

 

CUENTOS PERUANOS DE LA PANDEMIA / RICARDO GONZÁLEZ VIGIL / MASCAPAYCHA EDITORES.

 

CUENTOS PERUANOS DE LA PANDEMIA / RICARDO GONZÁLEZ VIGIL / MASCAPAYCHA EDITORES.

CUENTOS PERUANOS DE LA PANDEMIA / RICARDO GONZÁLEZ VIGIL / MASCAPAYCHA EDITORES.

En el marco de la Feria del libro en San Borja, se presentó CUENTOS PERUANOS DE LA PANDEMIA, cuya autoría pertenece al destacado crítico RICARDO GONZÁLEZ VIGIL, quien señala que "Coro de cuentos perdurables. Un libro extraordinario alimentado por un contexto histórico fuera de lo común: hito-umbral a un futuro inquietantemente desconocido, amenazadoramente deshumanizador". 

Cierto, esta experiencia mundial que vivimos (en diversas fases) ha hecho posible que nuestros creadores, construyan su edificio escritural, donde se evidencia el signo y aroma individual en la gran experiencia humana.

Libro bellamente editado, que en sus 486 páginas nos "entregan UN DOCUMENTO INCOMPARABLE QUE PERDURARÁ". 

Felicitaciones.

Texto y foto de Carlos Zúñiga Segura



sábado, julio 09, 2022

La máscara por César Toro Montalvo

 

La máscara por César Toro Montalvo

La máscara por César Toro Montalvo


A todos -supongo-
se nos cae la máscara.
En algunos
Aparece
Como una lenta sombra.
A otros se da idéntica.
Cada uno se ofrece
En máscaras.
Si avanzo, está ahí. Si retrocedo,
Es otra en su vario sueño.
Por qué mi máscara
Es de varias
Máscaras.
¿Dios estará allí?

 


 

FÁBULAS ANTIGUAS DE CHINA : EL LOBO DE ZHONGSHAN

FÁBULAS ANTIGUAS DE CHINA : EL LOBO DE ZHONGSHAN

 

EL LOBO DE ZHONGSHAN

 Zhao Jianzi, un alto funcionario, organizó una gran cacería en la montaña. Al divisar a un lobo, lanzó su carro en su persecución.

         Ahora bien, el maestro Dongguo, viejo letrado conocido por su buen corazón, venía en camino para abrir una escuela en Zhongshan, y se extravió en esa misma montaña. En camino desde el alba, seguía a pie al asno cojo que cargaba su saco lleno de libros, cuando vio llegar al lobo que huía aterrorizado y que le dijo:

         - Buen maestro, ¿no está usted siempre dispuesto para socorrer a su prójimo? Escóndame en su saco ¡y me salvará la vida! Si me saca de este mal paso, yo le quedaré eternamente agradecido.

         El maestro Dongguo sacó sus libros del saco y ayudó al lobo a meterse en él. Cuando Zhao Jianzi llegó y no encontró al animal, volvió sobre sus pasos. Al notar el lobo que el cazador estaba lo suficientemente lejos, gritó a través del saco.

         - ¡Buen maestro, sáqueme de aquí!

         Apenas estuvo en libertad, el lobo empezó a chillar:

         - Maestro, usted me salvó hace un rato, cuando los hombres del Reino de Yu me perseguían y yo se lo agradezco, pero ahora, casi estoy muriéndome de hambre. ¿Si su vida puede salvar la mía, no la sacrificaría usted por mí?

         Se abalanzó con el hocico abierto y las garras afuera sobre el maestro Dongguo. Este, trastornado, se estaba defendiendo lo mejor que podía, cuando de repente divisó a un anciano que avanzaba apoyándose en un bastón. Precipitándose hacia el recién llegado, el maestro Dongguo se arrodilló ante él y le dijo llorando:

         - Anciano padre, ¡una palabra de su boca puede salvar mi vida!

         El anciano quiso saber de qué se trataba.

         - Este lobo era perseguido por cazadores y me pidió que lo socorriera, le salvé la vida y ahora quiere devorarme. Le suplico que interceda en mi favor y le explique su error.

         El lobo dijo:

         - Hace un rato, cuando le pedí socorro, él me amarró las patas y me metió en su saco, poniendo encima de mí sus libros; aplastado bajo todo ese peso, apenas podía respirar. Después, cuando llegó el cazador, habló largo rato con él; él deseaba que yo muriera asfixiado dentro del saco, de esa manera habría sacado provecho de mi piel. ¿Un traidor semejante no merece acaso que lo devoren?

         - ¡No creo nada! – contestó el anciano –. ¡Vuelva a meterse en el saco, para que yo vea con mis propios ojos si usted estaba tan incómodo como dice!

         El lobo aceptó con alegría y se metió de nuevo dentro del saco.

         - ¿Tiene usted un puñal? – preguntó el anciano al oído del maestro.

         - Sí – contestó mostrando el objeto pedido.

         Inmediatamente el anciano le hizo señas para que lo clavara en el saco. El maestro Dongguo exclamó:

         - ¡Pero le voy a hacer daño!

         El anciano se echó a reír:

         - ¿Usted vacila en matar a una bestia feroz que acaba de demostrarle tanta ingratitud? ¡Usted es bueno, maestro, pero también es muy tonto!

         Entonces le ayudó al maestro Dongguo a degollar al lobo, y dejando el cadáver a la orilla de la senda, los dos hombres siguieron su camino.

La historia del lobo de Zhongshan[43]

 

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RICARDO GONZÁLEZ VIGIL , PILAR GONZÁLES VIGIL Y FANNY JEM WONG

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La fiesta de KIKÍN, EL SALTARÍN , se celebró en el Club Social Miraflores , con CUENTACUENTOS , canciones , ricos bocaditos y mucha alegría. Una historia en rima que fomenta los valores de la alegría, la amistad y el compromiso.

Alfonsina Storni

“Quizá nos encontremos frente a frente algún día, quizá nuestros disfraces nos logremos quitar. Y ahora me pregunto… cuando ocurra, si ocurre, ¿sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?”

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.” G García M.

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.” G García M.
“Los recuerdos son los tesoros que se mantienen atrapados en el almacén de nuestras almas, para mantener el corazón caliente cuando estamos solos.” Becky Aligada

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
entre bocados / al final se escucha / gochisousama

CON MI FAMILIA

CON MI FAMILIA
Confucio veía la familia como el cimiento de la sociedad y sostenía que el respeto y la armonía dentro de ella eran esenciales para el bienestar de todos sus miembros. Consideraba que la familia era el lugar donde se debían aprender los valores morales y éticos, y donde se debían forjar los lazos familiares fuertes y duraderos. Además, destacaba la importancia de los roles y las responsabilidades dentro de la familia, así como la educación como herramienta para mejorar la sociedad. En definitiva, Confucio nos dejó un legado que enfatiza la importancia de la familia como pilar fundamental en nuestras vidas. FUENTE : https://filosofiaoriental.info/que-dice-confucio-de-la-familia/

INQUEBRANTABLES

INQUEBRANTABLES
"Uno pertenece a dónde se le quiere, se le ama, se le desea, se le siente.... y en repetidas ocasiones se le extraña, pero sobretodo dónde se le demuestra"