Friday, April 17, 2009

ALBERT EINSTEIN




Albert Einstein también expresaba con frecuencia sus sentimientos hacia su gran amor, Mileva, por carta. En una de estas epístolas, enviada desde Milán el 13 de septiembre de 1900, el físico afirmaba: "En todo el mundo podría encontrar otra mejor que tú, ahora es cuando lo veo claro, cuando conozco a otra gente. […] Hasta mi trabajo me parece inútil e innecesario si no pienso que también tú te alegras de lo que soy y de lo que hago."

Wednesday, April 01, 2009

ASILO DE ANCIANOS SPLENDOR -"MANOS QUE CAMBIAN EL MUNDO"




HIJA DE MIS ENTRAÑAS
(DUETO HORIZONTES Y JEM WONG)


Cuando los años pasen sin advertirlo
Y notes las huellas que me dejaron
Respira profundo y quiéreme.

Cuando los años pasen avecilla herida
Y notes tus níveas alas cansadas
Déjame ser el tibio sol que te abrace.

Si cuando estemos conversando
Me olvido de que te estaba hablando
No me preguntes de qué se trataba.

Cuando las viejas memorias parezcan ya pérdidas
Y no veas en tus espejos los recuerdos
Yo seré la danza que te cubra de guirnaldas.

Pues quizás tan solo sea
La necesidad de saberme escuchada
Por ti mi adorada hija.

Silencios y ausencias serán arrullos
Trémula tu boca un dulce canto
Porque eres tú mi tierno amor, 
quien acuno mi primer llanto.

Si en nuestra conversación
Notas que repito lo mismo a cada rato
Escúchame como si fuera un nuevo canto.

Canto de jilguero, tiernas cancioncillas
Palabras hechas flores que parecen campanillas
No tengas miedo temblorosa avecilla.

Si observas que no deseo bañarme
Y tampoco deseo cambiarme
No me riñas hija mía.

Recuerdas mi frágil mariposa
Cuando lloraba porque los ojos ardían
Las espumas tú convertías en esferas,yo reía.

Cuando veas que derramo mi comida
Que se me caen las cosas de la mano
Que ni atarme los zapatos pueda ya.

Recuerda quien te daba de comer
Quien te enseño a atar tus zapatos
Quen con paciencia te guiaba en todo.

Narradora de historias fantásticas
Guerrera de eternas batallas de papillas
Caballito juguetón meciéndome en su espalda.

Lazarillo de mi senda por dolorosa que fuera
Cochera de caminos por donde guiaste mi destino
Danzarina increíble bailando un taconazo.

Si notas que mis piernas flaquean al caminar
Dame tu mano hija mía, en ella me apoyare
Y adelantare el camino que lejos me llevara.

Tus fuertes piernas raíces clavadas en mi pecho
Tus manos oro y acero fundidas a las mías
Tus pasos mis avenidas azules y verdes.

Si ya las fuerzas me vencen
Y así no deseo vivir más
Respeta mi decisión.

Las decisiones sobre tu vida mis leyes
Tu voluntad mi ardoroso silencio
Tu último suspiro llanto sobre mi almohada.

Hija mía no debes olvidar
Que tan solo espero de ti
Cariño y comprensión.

Tu cabellera de nieve mi ultimo espejo
Te amo madre mía.

HORIZONTES - JEM WONG


La vejez no es una etapa de la vida sino parte del desarrollo del hombre y es claro que muchos llegaremos inexorablemente a ella. La O M S considera que la población de edad avanzada se puede dividir en "tercera edad" (recién jubilados) y cuarta edad (viejos jubilados), por lo general con más de 75 años.

Existen ancianos que son abandonados por sus propios familiares y carecen de instituciones que se preocupen por ellos. Por esta razón no es extraño ver entre las sombras de la noche gran cantidad de ancianos que duermen en la calles y se alimentan de migajas y lo peor es que mucos mueren en total abandono por parte de quienes debieran amarles. El adulto mayor merece un futuro diferente, merece ser tratado con respeto y dignidad pero el ejemplo comienza por casa.



(Jemwong)