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jueves, mayo 14, 2026

Maquiavelo por Marco Martos

 Maquiavelo por Marco Martos

Maquiavelo por Marco Martos

Si volvieras, Maquiavelo, estarías en tu reino,
nadie busca la libertad sino el poder sin moral.
Todo vale si hay que defender a la patria, creías:
El engaño, la estulticia, el estupro, el robo.
Eso, que ya era enojoso, se ha multiplicado
y ahora no hay patria que alguno defienda.
Luchan con denuedo, con sus raídas banderas,
solo defendiendo el provecho personal,
El beneficio de sus familiares e íntimos,
de los paniaguados que les besan las manos.
Ninguno se parece a Lorenzo de Médici,
ni de lejos al gran César Borgia, ni a Julio II,
están en la antípoda del valiente Savonarola.
¡Qué tiempos estos, tan misérrimos!
Tú supiste definir los hombres de tu tiempo.
Tenías una cara impenetrable cuando hablabas
en nombre del Estado y convencías
A los que mandaban de lo estupendo
De tus proposiciones que eran convenientes.
Parecías cínico, pero buscabas el bien común.
Pudiste ser integérrimo en medio de la tormenta.
No miento si escribo que algunos te extrañamos.

miércoles, noviembre 26, 2025

Néstor S. Martos Garrido

Néstor S. Martos Garrido



Néstor S. Martos Garrido

Ronroneo con alegría semejante
a la felicidad cuando evoco tu nombre.
Con mi catalejo, desde la playa,
te estoy viendo nadar donde nacen las olas
al atardecer de colores en la bahía de Paita.
Gracias a ti, veo la historia como una película
en un eterno presente que ilumina la vida.
Ahora estoy en El Pireo con Platón y Aristóteles,
al fondo, sentados, Aspasia aconsejando a Pericles.
La escena cambia y aparece Julio César
entrando victorioso a la Roma que soñaba.
Tu palabra viaja al Perú y te conviertes
en un tallán, en un mochica, y amas
el desierto y sus oasis de algarrobos,
los ríos de la costa de nombres sonoros,
Lengash, Jequetepeque, o los de la selva,
Marañon, Ucayali, Amazonas, que cruza
países y llega al mar Atlántico.
Por ti conocí a la poesía china
que me leías en voz alta y que aprendí
de memoria para halagarte y porque me gustaba.
Todo te lo debo, y estás conmigo ahora,
me ofreces tu cariño y sonrío.
 

viernes, septiembre 12, 2025

Lo que acaba por Marco Martos

 Lo que acaba por Marco Martos

Lo que acaba por Marco Martos

Cada vez me es más complicado
Coincidir en algo con el amigo
De tantos años.
Hay demasiadas cosas prohibidas,
Asuntos o nombres que hay que callarse
Y esos silencios
Suenan como aldabonazos.
Cómo está la familia, digo para no hablar
De sus divorcios.
Pregunto por sus padres en plena senectud,
Y le digo que los míos han muerto
Hace mucho tiempo.
El reloj sigue su marcha, pasa una hora
En este pueblo de ceja de selva.
Nos despedimos, aliviados.
No tengo nada que decirle
Al amigo de la adolescencia.
Regreso a mi hospedaje
Y empiezo a hablarle al gato.

domingo, agosto 10, 2025

Calores y nieves por Marco Martos

 
 Calores y nieves por Marco Martos

Calores y nieves por Marco Martos

Vengo del monte,
De los senderos escarpados
Que suben aculebrando la montaña,
Del árbol de lupuna, de las cochas,
Vengo de lo difícil.
Llevo en los ojos el fulgor de la nieve
Que ciega a los exploradores
Que pierden la razón en sus soledades.
Frío sale de mis pupilas,
Rayos de hielo rodean a las rosas
Que luchan en hileras por su vida,
Y hacen agujeros en la tierra
Y llevan la tormenta a las madrigueras.
Las ardillas quedan congeladas
En las ramas más altas de los árboles
Tirita el viento, está en lo suyo,
La tembladera del tiempo,
Cae granizo sobre tu cabellera,
Súbito blanca, blanquísima
En estos aguajales entre negros y claros.

domingo, marzo 30, 2025

El viento de la libertad por Marco Martos

 El viento de la libertad por Marco Martos

El viento de la libertad por Marco Martos

El viento de la libertad llega a la trocha
Y se confunde con la tortuga azul
Que vuela en tus sueños.
La muchacha tiene al negro mirlo
De la vida en sus manos
Y en sus ojos la verde libertad
Del papagayo.
Los peces siguen la plateada corriente
De las aguas y los ríos la libertad
De la muerte en el océano.
Escogemos la hermosura de la vida
Que está siempre al borde del abismo
Sembrando amor en todos lados.
Liana que termina por cortarse
Aunque deja árboles que duran
Más que cada uno de los humanos.

Gustavo García, el brujo mangache por Marco Martos

Gustavo García, el brujo mangache por Marco Martos

 

Gustavo García, el brujo mangache por Marco Martos

Gustavo García era pequeño, ojos vivaces, palabras pocas.
Se acodaba en el mostrador y bebía agua pura, bañado en sudor,
mientras los amigos del júbilo bebían estentóreos aguardientes
y Samuel Carrera, al frente, iba y venía con sus vasos y copas tintineantes.
Así fue siempre, una y mil veces, en tardes de sopor y atardeceres maravillosos.
En el estadio todo es diferente. Los pies de Gustavo García bailan
en los extremos de la cancha donde el sol reverbera
en la misma esquina de los banderines, cerca del griterío de la gente.
En una ocasión Eusebio Burgos, le dio un pase, por lo alto,
a la punta del zapato, y avanzó García como una tromba,
eludiendo a varios jugadores, y consiguiendo un tiro de esquina
en medio de la algarabía suprema de las tribunas.
Desde la punta sale el disparo del brujo mangache,
la pelota va por el aire, veloz y caprichosa, con el viento a favor
hincha las redes. Inútil el salto de los jugadores, inútil su pena.

 

domingo, julio 28, 2024

ESPERO DE MARIO BENEDETTI

 ESPERO DE MARIO BENEDETTI

 

ESPERO DE MARIO BENEDETTI

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante.
Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo...




lunes, julio 22, 2024

Sobre la poesía por Marco Martos

Sobre la poesía por Marco Martos

 

Sobre la poesía por Marco Martos

En poesía busco lo difícil,
el sentido complejo de las cosas,
el placer de lo escarpado y escondido,
el último secreto en la caverna.
Paso de largo ante los malabares
de los gimnastas de las palabras.
Me quedo con esa gema que brilla
en el fondo del fondo de la tierra,
que da sentido a cada instante de la vida
y se expresa con sagrada inocencia.
Trabajo como el caballo en la pradera,
busco a lo lejos lo invisible,
cuido como si fueran de oro los vocablos,
piso firme entre las piedras,
relincho y hablo lo indispensable.

 

miércoles, mayo 29, 2024

Voy a cerrar los ojos en voz baja...Benedetti

 Voy a cerrar los ojos en voz baja...Benedetti

Voy a cerrar los ojos en voz baja...Benedetti

Voy a cerrar los ojos en voz baja
voy a meterme a tientas en el sueño.
En este instante el odio no trabaja

para la muerte, que es su pobre dueño
la voluntad suspende su latido
y yo me siento lejos, tan pequeño

que a Dios invoco, pero no le pido
nada, con tal de compartir apenas
este universo que hemos conseguido

por malas y a veces por las buenas.
¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
que este mundo de muerte a manos llenas?

Mi pesadilla es siempre el optimismo:
me duermo débil, sueño que soy fuerte,
pero el futuro aguarda. Es un abismo.

No me digan cuando me despierte.



miércoles, noviembre 29, 2023

El ciclista por Marco Martos

 El ciclista por Marco Martos


El ciclista por Marco Martos

Dios proteja al intrépido ciclista
que atraviesa los cerros y las lomas,
los asfaltos que cruzan el desierto,
los bordes de los ríos y las aguas
saladas de Sechura, Paita, Yacila.
Pedalea tan bien que pareciera
que no se cansa jamás este Antonio
con una mancha de cabezas negras,
valientes ciclistas que se semejan
a los niños en un día de feria.
Al fin se aposenta en las mismas nubes
que rodean a las altas montañas,
ambiente eléctrico que bien conoce,
quiere saber si lloverá hoy o mañana.

viernes, noviembre 24, 2023

NOSTALGIA POR MARIO BENEDETTI

 NOSTALGIA  POR MARIO BENEDETTI

NOSTALGIA  POR MARIO BENEDETTI

¿De qué se nutre la nostalgia?
Uno evoca dulzuras
cielos atormentados
tormentas celestiales
escándalos sin ruido
paciencias estiradas
árboles en el viento
oprobios prescindibles
bellezas del mercado
cánticos y alborotos
lloviznas como pena
escopetas de sueño
perdones bien ganados
pero con esos mínimos
no se arma la nostalgia
son meros simulacros
la válida la única
nostalgia es de tu piel



lunes, julio 24, 2023

Marguerite Duras, la pasión de escribir por Marco Martos

Marguerite Duras, la pasión de escribir por Marco Martos


Marguerite Duras, la pasión de escribir por Marco Martos

Marguerite Duras (1914-1966) nació cerca de Saigón, en la antigua Indochina francesa, y murió en París, en 1996. Su padre era profesor de matemáticas, y su madre, de origen campesino, una institutriz. El padre murió en 1918 y la familia permaneció en Vietnam hasta 1932. El suceso más importante que le ocurrió fue un encuentro amoroso en 1930, cuando tenía dieciséis años, con un rico comerciante chino que le llevaba diez años. En esa temporada se inspiró El amante, su novela más célebre.
 
Seguramente no es un azar que algunos de los mejores escritores de la lengua francesa en el siglo XX nacieron en las periferias y estuvieron en permanente contacto con otras culturas y diferentes lenguas. Tuvieron conciencia de la diferencia y tal vez por eso un máximo respeto por su idioma, su primera patria. Sartre nació en la frontera franco-alemana y desde su infancia hasta su madurez tuvo gran aprecio por la cultura teutona, lo que no le impidió ser un escritor central, un arquetipo francés de toda una época. Su amigo, y a veces antagonista, Camus, fue argelino, de padre francés y madre española, ganó el premio Nobel de literatura de 1957 y muerto en 1960 se ha convertido en un escritor clásico de la cultura francesa contemporánea. Rechazado unos pocos años, ha sido plenamente reivindicado, temática, estilística, e incluso, lo cual es más difícil, ideológicamente. Tiene la admiración de los izquierdistas que abominan del stalinismo y de los liberales. Escritor plenamente moderno en el sentido clásico, es también considerado excepcional por los llamados posmodernos.
 
De la misma manera, Marguerite Duras se nutre de lo diferente. En su caso fue la cultura de Vietnam, país que en los años de su juventud, como queda dicho, era colonia francesa. Pero su experiencia no es libresca, es de vida cotidiana, de contraste de costumbres, de amor. Cuando Marguerite Duras publicó en 1984 El amante, cuarentaiún años después de su primera novela, pasó a convertirse de la noche a la mañana en la escritora más popular de Francia. En 1990, solo en lengua francesa, ya se habían editado dos millones de ejemplares. El libro se tradujo de inmediato a muchos idiomas y continúa siendo un éxito de librerías.
 
Los críticos se han detenido a desentrañar los aspectos biográficos del libro, compartidos por El amante de China del norte que apareció en 1991. Esas coincidencias entre literatura y vida de la autora, siendo ciertas en mucha medida, es lo menos importante. Afirmar que el conjunto de la obra de Marguerite Duras se inspira en acontecimientos personales es un lugar común. Se pueden encontrar rastros de sus experiencias ligados a las condiciones particulares de su infancia y su adolescencia desde 1944 en La vida tranquila donde el comportamiento abusivo del tío Jerome se parece extrañamente a aquel que Duras atribuirá a su hermano mayor: ambos, el personaje de la novela y el hermano han dilapidado la pequeña fortuna familiar. Lo conmovedor en las novelas que tratan de la infancia saigonesa, aquello que gana a los lectores, es la intensidad del deseo, el hilo profundo que atrapa a la adolescente y la liga a un comerciante chino, con el que la separan, más que la diferencia de edad, los abismos culturales. Una vez más, de un modo verdaderamente magistral, lo literario, la palabra, penetra en ese mundo de silencio, aparentemente inexplicable de la pasión amorosa. En ese sentido, la muchacha saigonesa y el comerciante chino de El amante y El amante de la China del norte, son simbólicamente la pareja primordial.
 
Han corrido ríos de tinta sobre El amante y el resto de la obra de Duras, pero si bien al comienzo eso ocurría en las revistas académicas, poco a poco fue introduciéndose en los medios de comunicación de masas, periódicos, revistas de gran tiraje, televisión. Varias de las novelas de Duras, sobre todo a partir de 1970, han sido llevadas al cine, lo que fue preparando el éxito multitudinario de 1984, cuando ganó el premio Goncourt. Duras es un caso bastante raro de escritora exigente, de elite, que es plenamente aceptada por quienes habitualmente no se interesan en la literatura. 
 
Duras, en su madurez, pensaba como Camus que la literatura debe dar trabajo al escritor y disfrute al lector. No era esa su posición inicial. Algunos de sus libros como Los caballitos de Tarquinia responden a los lineamientos de “la nueva novela”, “le nouveau roman” compartidos por Robbe Grillet, Natalie Sarraute y la propia Duras, entre otros.
 
Era una Marguerite Duras de mucha experiencia y sabiduría, la que en junio de 1990, en una entrevista para el Magazine Litérarie se definía a si misma con la frase “escribo”. Continuaba diciendo que casi todo lo que es escribía sobre ella era más difícil que sus novelas. “Me gustaría –continuaba- que escribiesen sobre mí como yo escribo”. Pero luego preguntaba: “¿para qué escribir sobre escritores?”. En su opinión los libros de estos deben ser suficientes. La verdad es que se escribe sobre los escritores por fascinación. Para Duras quien pergeña un texto está en un estado de escribir con poca claridad. Se escribe –dice- sobre aquello que no se está seguro, el escritor nunca domina aquello que hace. Solo cuando se deja ir para algo interesante. En ese momento hay una desesperanza que se parece a una abdicación. Es entonces que la escritura llega sola.
 
La escritura, ese vacío que no tiene forma previamente, esa inquietud, esa perenne desazón, es la única certitud de Marguerite Duras. Declara que cuando comienza un libro está ahí, en esas páginas que se van desenvolviendo línea a línea y no lejos. El espacio, lo infinito, la libertad, ese es el libro. No es necesario decir que de un solo golpe las dificultades desaparecen. Lo que quiero decir es muy difícil de explicar, medita.
 
Para Duras la escritura viene de lejos, de una región diferente a la oralidad. Es la palabra de una persona que no habla. Es una especie de milagro incrustarse en el misterio de la palabra escrita, algo inquietante que no se puede comparar con nada. Escribir también se liga a la tristeza de comunicarse con una persona, el lector que no se conoce y jamás se ve. Es una experiencia particular difícil de comprender. Duras pone sobre el tapete una eterna pregunta, ¿por qué escriben los escritores? Ni se escribe ni se lee por distraerse, responde a medias, para eso hay los recitales, el cine, la televisión.
 
Duras admite que sus libros son un desorden total mientras dura la escritura. El amante, por ejemplo, demoró solo tres meses en terminarse. Pero ese laberinto significó una recreación, también en el plano narcisístico. El libro actúa sobre el lector, lo conmina en muchos casos a hablar sobre el texto, o a escribir. Duras recibió por él metros cúbicos de cartas. Se convirtió en volumen de cabecera de muchas lectoras pues parecía escrito como un mensaje personal. En materia estilística, Duras escogió mezclar los tiempos verbales y poner en muchos casos el sujeto al final de las frases. Curioso, esa elección después no solo fue imitada por otros escritores, sino también por los documentos oficiales.
 
La forma “Duras” de escribir es dejar que las palabras lleguen como quieran, atraparlas cuando nacen o cuando pasan y rápidamente escribir para no olvidarse cómo han aparecido. Es lo que llama “literatura de urgencia”. Entonces avanza sin traicionar el orden natural de la frase, solo después viene un nuevo trabajo, el cambio del orden de las frases, lo más difícil es dejarse llevar, dejar que sople el viento del libro. A veces la propia autora no sabe lo que ha hecho o lo que está haciendo y tiene la sensación de que podría estar escribiendo un libro la vida entera. Piensa, como Mallarmé, que terminar un libro es abandonarlo. Para el lector, en cambio, todo debe parecer nuevo, instantáneo.
 
Uno de los aspectos menos conocidos en el Perú de Marguerite Duras es su afecto por el periodismo que el público francés puede notar desde los años cincuenta en France Observateur hasta el verano de 1980 cuando la escritora se comprometió a hacer una serie de crónicas para Liberation. “Es necesario escribir para los diarios como uno camina por la calle. Uno va, escribe o atraviesa la ciudad, uno se detiene, el camino continúa, atraviesa los tiempos, una fecha, una jornada, la travesía termina”. Duras llevó al periodismo su mirada inquisidora, curiosa de todo, como el miope que ajusta todo el tiempo sus anteojos para ver mejor y no dejar que nada se le escape. Seca mirada que busca develar las interioridades del mundo, sus más recónditos secretos.
 
Convertida en periodista, respaldada por su enorme talento, por su voluntad de aprender nuevos modos de comunicar, y también por su humildad, que la ha tenido, aunque ha sido puesto en duda, por la costumbre de hablar de sí misma como “Duras”, la escritora logró, tocando por primera vez la cámara del filmación, lo que es más sabido, el rango de los Godard y los Bergman. Como periodista, Duras se planta en medio de la calle, deja vagar su mirada errante y se detiene sobre lo sólito que cobra valor de lo insólito. Captura así los detalles más complejos y simples de la vida de los seres humanos, los silencios, los abismos. Recoge lo que juzga importante y añade una reflexión personal que es el centro de su periodismo.
 
Pero ella no sabe sino escribir. Por avenidas, plazuelas, mercados, va captando historias anodinas o revelaciones del mundo. Pero cuando pergeña periodismo ella está “afuera”, es un ojo despiadado, una cámara Duras que mira lo prohibido y lo registra como ajeno, denuncia de manera indirecta lo que es intolerable, insoportable. Elige escribir para el periódico cuando no puede ya quedarse en su habitación. Comienza a escribir sin papel, pluma ni máquina, ni computadora. Está escribiendo ya mientras camina, mientras su oreja escucha una lamentable historia, mientras le traen un café a una terraza, mientras las imágenes del amante de China del Norte, que ha muerto en la realidad, ahora bien lo sabe, se precipitan a un abismo sin fondo y se confunden con las de esa pareja de adolescentes que se besan en el centro de la plaza, desesperados, como si ese instante les pudiera ser arrebatado por los que pasan, sin saber que ahí está Duras, vieja, demacrada, ausente, viviendo lo ya vivido, en otros esta vez, escribiéndolo para el diario, lanzándolo a miles y miles de lectores que la reconocen como una de las personas de más talento para penetrar en lo desconocido, en aquello que atormenta siempre a los seres humanos y que al mismo tiempo tanto conocen: el amor, la muerte, la melancolía. (M.M.)

 

sábado, julio 23, 2022

Lágrima por Marco Martos

Lágrima por Marco Martos

Lágrima por Marco Martos

¿De quién es esta lágrima que ronda dentro del ojo sin salir?
¿De quién este insano corazón acezante en los oscuros arrecifes?
¿Por qué tu vida fue solo deterioro y rasmillones y tenaz olvido?
¿Qué se hicieron los chilalos que veías en los amaneceres
en ese eterno verano sin sombras de tu límpida infancia?
¿Dónde vas trashumante, dando tumbos, profiriendo palabras
a borbotones, mezcladas con saliva, con tristeza,
con fantasmas de mujeres de frágiles perfiles y dagas?
¿Existe Piura? ¿Alguna vez la conociste?
¿Es verdad que estuviste en sus plazuelas
conversando interminablemente en las noches suaves y cálidas?
No distingues lo cierto de lo dudoso, tus sueños de las verdades.
Solo sabes que estás de pie en los acantilados
y abajo, lejos, murmura el piélago azul, verde y plata de la bahía de Paita
que se parece a la dama angelical y a la sonrisa de la muerte. 

domingo, julio 17, 2022

El mar de las tinieblas por Marco Martos Carta Moral a Lucilio -Escribe Séneca (40 d.C.)

El mar de las tinieblas por Marco Martos
Carta Moral a Lucilio

Escribe Séneca (40 d.C.)


 

El mar de las tinieblas por Marco Martos
Carta Moral a Lucilio

Escribe Séneca (40 d.C.)

Solitario y débil,
el buey viejo
quiere pasto tierno
y los hombres,
no muy diferentes,
somos alimento
diario de la muerte.
Nuestros cocineros
circulando entre los fuegos
preparan manjares para muchos
y los labriegos en Sicilia
y en África, y acaso más allá
del mar de las tinieblas, siembran
hierbas aromáticas, hortalizas y frutales
para alimentar a Roma y a las ciudades
de los cuatro confines
en cada uno de los imperios.
Cada quien defiende con los dientes
su verdad en el foro.
Con discursos y denuestos
los antagonistas se acompañan.
La mujer discute con el marido.
Ambos escuchan el eco
de dos voces y como eso no les basta
engendran al hijo entre sollozos.
Condición del hombre es estar solo,
vivir lo breve en la incertidumbre.
En cualquier cosa que hagas, Lucilio,
pon tus ojos en la muerte.
Consérvate bueno.

 

viernes, noviembre 16, 2018

Leve reino de Marco Martos

Leve reino de Marco Martos
 

Leve reino de Marco Martos

En una burbuja permanece
la infancia con su luz enceguecedora.
Ahí donde pulula la vida, en el centro del patio
con su óvalo de geranios púrpuras, blancos,
ausculto el cielo azul añil
apenas con una nube fija, inmaculada,
y la fila de hormigas rojas,
y la fila de hormigas negras,
con migajas de pan,
con terrones de azúcar,
con ramitas claras y oscuras
y con ópalos de fuego.
Respiro a mis anchas
en el centro de ese leve reino.
Escucho un rumor a lo lejos:
en el laberinto de su habitación,
barajando naipes, estampas religiosas
y cartas de amor en paquetitos
amarrados por cintas de colores,
los ojos brillantes de la abuela,
noche negra, ávidas pupilas,
luciérnagas en la oscuridad de los siglos,
acarician lo prohibido, el zumo de lo ignoto,
la inminencia del placer,
el filo hirsuto de los machos,
lo raro de cada mediodía,
la vileza de los encuentros
y el susurro de la soledad
como un dondoneo inacabable
que zumba en la espalda del tiempo.
No del hastío de estos días,
de esa piel enjuta viene la escritura,
de esos ojos de ébano,
de esa gana de poner orden en el laberinto
del mundo sabiendo que es tarea inútil,
de esa voluntad férrea, de otra galaxia,
de hacer muchísimo en el laberinto de las horas,
para después salir al fresco,
mirar el cielo azul añil,
dar un suspiro, ofrecer una sonrisa.
Ahí permanece la abuela
en la nube inmaculada
del cielo despejado de San Miguel de Piura,
intocada por los calendarios, mujer,
eterno desafío de la carne
contra la muerte y sus fúnebres ramos.

 

Leve reino de Marco Martos


Leve reino de Marco Martos

ALGUNAS DE LAS OBRAS  DE MARCO MARTOS

BIBLIOTECA DEL MAR POR MARCO MARTOS

CABELLERA DE BERENICE D MARCO MARTOS

CALIGRAFÍA CHINA DE MARCO MARTOS_

CARPE DIEM  DE MARCO MARTOS-EL SIBO DE LOS AIRES AMOROSOS

CASA NUESTRA DE MARCO MARTOS

CASTILLOS EN EL AIRE  - Marco Martos Carrera

CASTILLOS EN EL AIRE  - Marco Martos Carrera

CUADERNO DE QUEJAS Y CONTENTAMIENTOS DE MARCO MARTOS

CÉSAR VALLEJO TRILCE -ESTUDIO PRELIMINAR Y GLOSARIO DE MARCO MARTOS Y ELSA VILLANUEVA

EL ESPÍRITU DE LOS RÍOS DE MARCO MARTOS

EL MONTE DE PRAGA DE MARCO MARTOS

JUAN , EL CUY DE LAS MONTAÑAS DE MARCO MARTOS

LA NOVIA DEL VIENTO DE MARCO MARTOS_

LEVE REINO DE MARCO MARTOS

LIBRO DE LOS ANIMALES DE MARCO MARTOS_

LIBROS DE MARCO MARTOS CARRERA -ESCRITOR PERUANO

LIBROS DE MARCO MARTOS CARRERA -ESCRITOR PERUANO

MAR DEL PERÚ POEMARIO  DE MARCO MARTOS

MASCARAS DE ROMA DE MARCO MARTOS

MASCARAS DE ROMA DE MARCO MARTOS

MUSAS DEL CELULOIDE DE MARCO MARTOS

Piura Espejismo de eternidad por Marco Martos

VESPERTILIO DE MARCO MARTOS

VIENTOS DEL PERÚ DE MARCO MARTOS


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La fiesta de KIKÍN, EL SALTARÍN , se celebró en el Club Social Miraflores , con CUENTACUENTOS , canciones , ricos bocaditos y mucha alegría. Una historia en rima que fomenta los valores de la alegría, la amistad y el compromiso.

Alfonsina Storni

“Quizá nos encontremos frente a frente algún día, quizá nuestros disfraces nos logremos quitar. Y ahora me pregunto… cuando ocurra, si ocurre, ¿sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?”

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.” G García M.

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.” G García M.
“Los recuerdos son los tesoros que se mantienen atrapados en el almacén de nuestras almas, para mantener el corazón caliente cuando estamos solos.” Becky Aligada

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
entre bocados / al final se escucha / gochisousama

CON MI FAMILIA

CON MI FAMILIA
Confucio veía la familia como el cimiento de la sociedad y sostenía que el respeto y la armonía dentro de ella eran esenciales para el bienestar de todos sus miembros. Consideraba que la familia era el lugar donde se debían aprender los valores morales y éticos, y donde se debían forjar los lazos familiares fuertes y duraderos. Además, destacaba la importancia de los roles y las responsabilidades dentro de la familia, así como la educación como herramienta para mejorar la sociedad. En definitiva, Confucio nos dejó un legado que enfatiza la importancia de la familia como pilar fundamental en nuestras vidas. FUENTE : https://filosofiaoriental.info/que-dice-confucio-de-la-familia/

INQUEBRANTABLES

INQUEBRANTABLES
"Uno pertenece a dónde se le quiere, se le ama, se le desea, se le siente.... y en repetidas ocasiones se le extraña, pero sobretodo dónde se le demuestra"