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sábado, julio 09, 2022

La máscara por César Toro Montalvo

 

La máscara por César Toro Montalvo

La máscara por César Toro Montalvo


A todos -supongo-
se nos cae la máscara.
En algunos
Aparece
Como una lenta sombra.
A otros se da idéntica.
Cada uno se ofrece
En máscaras.
Si avanzo, está ahí. Si retrocedo,
Es otra en su vario sueño.
Por qué mi máscara
Es de varias
Máscaras.
¿Dios estará allí?

jueves, junio 30, 2022

El caballito de mar por César Toro Montalvo

 

El caballito de mar por César Toro Montalvo

A Arturo Corcuera


El caballito de mar por César Toro Montalvo

A Arturo Corcuera


Al caballito de mar se le conoce como el unicornio que deja besos y coronas de humo por donde transcurre. Menudo angelote, y de escape instantáneo: vuela, trota, se desliza rápidamente, y hasta se maromea como un equilibrista marino. Su lomo con arboladas estrías de oro dirigen con precisión su tránsito ecuestre. Va de tambo en tambo recitando su libro de poemas acabados de aprender. El caballito de mar es todo un personaje con alas y sin ellas. Es el caballo alado que posee luz propia. Todo su cuerpo está separado por escalinatas simétricamente dispuestas hacia su cola terminada en semicírculo. Las estrellas marinas lo asedian para hacerle la corte. Se siente rey navegante que acaso suspira por aquella que lo dejó. Los veleros lo prefieren y lo buscan por donde esté, porque él es el único que les puede enseñar el arte de navegar. Sobre algunos parques marinos, el caballito de mar suele ser el soñador preferido. Si se desliza con vivacidad deja escarcha entre las algas, los gramalotes y los musgos de clorofila brillante. La sirena lo busca con seleccionado cariño para que lo lleve de paseo. Es a la única que le aguarda ese honor. Ambos cabalgan montañas, pendientes, hondonadas, valles y sembríos marinos. El caballito de mar es el trovador galopante que se afana por obtener el único trofeo de diamantes donado por el dios Neptuno. No existe frontera marina que no lo reconozca por el reflejo de sus antenas menudas. Pero no por eso es fácil encontrarlo así porque sí. Para muchos parece un caracol de goma, un perrito faldero, un gato engreído, un ruiseñor de trinos acuáticos, o un arlequín suspirante. El caballito de mar me mira como un marinero recién inventado. Seguramente tengo la apariencia de cabalgador. Con rapidez me saluda pensando que soy el único jinete que lo llevará a sabe Dios por qué playas y mares.

miércoles, diciembre 11, 2019

El vado de José Watanabe

 

El vado

José Watanabe

Si vas por la playa donde se vadea el río
verás,
plantadas en el limo,
largas varas de eucalipto. Están allí
para los caminantes que van a la otra ribera.
Una será tu cayado:
con ella tantearás, sin riesgo, un camino
entre las aguas turbias
y las piedras de resbaloso musgo.

Cuida de dejar hundida la vara
con gratitud
en la otra orilla: otro viene:
acaso mi padre
que en las tierras amarillas busca sandías silvestres,
acaso yo
que regreso, retrasado y viejo,
mirando ansioso mi pueblo que tras el río
ondula o se difumina en el vaho solar.
Allí,
según costumbre, sembraron mi ombligo
entre la juntura de dos adobes
para que yo tuviera patria.

Deja el cayado clavado en el limo.

viernes, junio 21, 2019

AL FINAL DE PABELLÓN POR FANNY JEM WONG


AL FINAL DE PABELLÓN POR FANNY JEM WONG
AL FINAL DEL PABELLÓN

Vestida de esmeraldas
y flores de sauces,
con la piel encendida,
más hermosa que nunca,
lo agasaja con tres presentes.

Primero
La luna danza desnuda
sobre los ardorosos bosques
tallando deliciosamente
con la punta juguetona de su lengua
una a una sus cincuenta y cinco hojas.

Segundo
Con el rubor en los ojos
tras las cortinas de sedas rojas
la garza dorada lo mirará de reojo
enterrará furiosamente el pico
debajo del palpitante ombligo
aspirando al fin las blanquecinas lluvias.

Tercero
Embriagada de placeres
con el corazón confundido
despeinados los sueños
agitadas las olas
con los ríos crecientes
y las almohadas calientes
la noche se rinde exhausta.

Al final del pabellón
fornican el tintero y la pluma

FANNY JEM WONG
16/08/08
Inquietos los pensamientos
Van hacia ti...
Apaga las velas.

martes, marzo 12, 2019

MARCO MARTOS POESÍA INEXHAUSTIBLE. Por WINSTON ORRILLO.

MARCO MARTOS POESÍA INEXHAUSTIBLE.
Por WINSTON ORRILLO.

Marco Martos


“Truenos y relámpagos se suceden en la casi oscuridad/ y el ruido interminable del agua sobre los techos/ nos recuerda que somos líquidos y volvemos al mar./ La gente correpor la calle entre riachuelos, y lodazales, y el miedo./ Los niños están a punto dellorar. De pronto escampa../ El cielo negro se hace gris y luego azul/ cuando terminala tarde y todavía hay luz solar”.
MM


Cuando se anuncia un nuevo libro de Marco Martos, lo primero que hacemos es preguntarnos por su temática. Porque su poesía se ha tornado realmente inexhaustible: la variedad entrañable de sus mundos poéticos, no deja de sorprendernos.
"Musas del celuloide” - "Máscaras de Roma" - "Caligrafía china"


De pronto lo vemos discurriendo sobre las Musas del celuloide” (título de una de sus más recientes entregas), así como su incursión por el entrañable mundo de Virgilio (vid. Máscaras de Roma), o su Caligrafía china, de temática obvia.
"El espíritu de los ríos" Por Marco Martos

Pero el libro actual, el que reseñamos –El espíritu de los rios, -editorial Caja Negra, bella imagen de portada de Gino Ceccarelli, sí constituye una singular penetración en una parte entrañable de nuestro territorio (amenazado, como Amazonía por belígeros fascistas como Bolsonaro; siendo como es, ella, una verdadera despensa para lo que quede de humanidad, transcurrida la pesadilla Trump).

El tema que aborda MM es no solo el exótico, que de suyo lo podría ser, sino cómo, el mundo amazónico, es una fuente inagotable de poesía, y cómo a su vez, puede ser un espejo del advenimiento del hombre y sus inextricables amores:

Marco Martos

Transcribamos parte del bellísimo “Sílabas del agua” donde el río colosal es un espejo de la existencia constantemente renovable:

“Tiene un ruido extraño el Amazonas indefinible,/ se parece a mi indómito corazón. Las aguas calmas son engañosas/ y más todavía las insólitas torrentadas, los cielos anubarrados y los aguaceros ./ Los árboles se parecen a las personas, algunos resisten a las corrientes, / otros caen, apenas duran en sus rápidos finales/ y son arrastrados por los encrespados líquidos marrones./ La vida acaba con la vida y continúa su camino sin pausas./ Es un mar dulce y espeso que avanza por la selva/ y parece no tener orillas, ni finales, ni alegrías, ni pesares./ Hay loros que pululas en las islas flotantes, y monos que chillan/ en los árboles frondosos y palmeras/ que se lanzan hacia el sol de la tarde como flechas./ El peque peque está perdido en la noche./ Los hombres y las mujeres ruegan al botero calma, /nadie sabe si los dioses de los bosques y os ríos les concederán/ ver el amanecer, el sol naciente, como una bendición/ en el horizonte donde se juntan las nubes y las aguas.”

Como siempre, el drama de la vida y su perseguidora: la muerte.

Y todo en medio de un paisaje sinfónico, en el cual el amor humano es caracterizado, verbi gratia, por el gran poeta, en medio de los sonidos naturales que, para él, son “Sonidos celestiales” como lo dice en el siguiente texto que, asimismo, no resistimos su transcripción:

Marco Martos

“Emergen del follaje de la selva sonidos celestiales/ que parecen salir de instrumentos que manejan los espíritus de los bosques y los ríos, los manantiales y los ojos de agua./ Es una música que propaga serenidad a los pobladores de las orillas,/ a los que laboran en los secanos, en las regadas tierras de las fronteras,/ a los pájaros que vuelan sin fatigarse debajo de los cúmulos de nubes,/a las mujeres del trópico que pululan en las ciudades de la sierra y en las costas,/ y que llevan en su corazón el aroma de los bosques y en sus ojos las orquídeas ancestrales.// Es la tranquila confianza de la música natural que está en la lluvia y en lo verde/ que se difunde por el mundo como un árbol de canela enorme y misterioso.”

Y, precisamente, el inevitable amor terreno se halla en la inefable “Canela”, que el poeta así intenta comunicarnos:
Marco Martos

“Hueles a canela, la canela sale de tus ojos,/ de canela son tus manos, tus piernas, tus cabellos,/ llenas con tu penetrante perfume los senderos,/ tus brazos son ramas del árbol de la canela,/ sembrado en la selva alta, junto a la catarata,/ tu piel es de canela, se advierte mirándote.//Me queda un enigma: eres un árbol de canela/ cuando caminas oronda en las ciudades.”

Como se dice un libro sápido, delicioso, que confirma, a su autor, como uno de los poetas raigales de nuestras letras (ojo, no digo solo del vallejiano Perú) que, además, es alguien multipremiado y muy traducido (al inglés, itaiano, alemán, húngaro y chino. Creo que es uno de los pocos bardos con la traducción íntegra de su deliciosa creación, Máscaras de Roma que tuviera a su cargo el hispanista Rigas Kapattos. Actualmente, además de la docencia (que él ejerce por el gusto de enseñar ya que podría –como el suscrito (somos coetáneos), estar jubilado. Dirige, pues, el Postgrado de Escritura Creativa, en el imbatible San Marquitos).

Preside (ha sido reelegido) la Academia Peruana de la Lengua, aunque su poesía no tiene nada, en absoluto, de “académica”.

En fin, esta nota volandera tiene un solo propósito: invitar a la lectura de uno de nuestros más integérrimos poetas, Marco Martos Carrera, piurano por añadidura.
 

martes, octubre 16, 2018

ROMPIENDO MITOS POR FANNY JEM WONG

 
ROMPIENDO MITOS  
POR FANNY JEM WONG
 ROMPIENDO MITOS
 
Sobrevivir era imposible,
deseaba atrapar celestes notas,
esferas saltarinas entre las manos,
renacer en cada verso y estos hoy languidecen.
 
¿Qué es la muerte?
Una abrupta perdida de funciones
o un modo de vivir y sobrevivir,
contemplando el frío e inmaculado blanco
de páginas intermitentes que una y otra vez desaparecen.

Un grito silencioso, un corazón enfermo,
la perdida súbita de las memorias,
un río rojo que bajo los pies se expande,
una arteria que se rompe aplastada en el silencio.
Un impulso que se torna caótico y desesperado
o es tan solo la desaceleración del músculo cansado.

Qué es la muerte, entonces
Una cicatriz que nunca cesará de llorar,
esta oscuridad que blasfema y humilla
la vejez que se acerca y sin tocar la puerta ingresa,
o la sensación de estar cargando
un mundo descompuesto y putrefacto sobre la espalda.

Conozco tantas verdades que la razón no comprende,
he dudado de la duda y evaluado riesgos más allá de lo aparente.
Rompiendo mitos, palabra a palabra he plasmado
sobre las páginas de los calendarios idos,
en un idioma extraño pero descifrable mi condición humana
y tan solo logre estrellarme sobre sus murallas azules.

FANNY JEM WONG
20.07.2008
Esperando, esperando el viejo jarrón se colmo de rojos rubíes.
 

lunes, mayo 28, 2018

Poe3ía y Opinión: CARGADA DE MIELES POR FANNY JEM WONG

Poe3ía y Opinión: CARGADA DE MIELES POR FANNY JEM WONG:  
Penetraba el corazón el blanco rocío y el maduro banano se cargaba de mieles. Un ruido palmeo libre sobre los duraznos ...

"...El soñar que puedo lograr todo en la vida. 
Dejar que mi imaginación me condujera a dónde nadie podía llegar, 
crear mi propio mundo... Ese que solo me pertenece a mi 
y en dónde ingresa quién yo decido….
Poder decir que a pesar de mis todas mis circunstancias he sido afortunada…
Eso para mí es suficiente para afirmar, 
que he vivido intensamente y que no me cambiaría por nada, 
ni por nadie." 
Jem Wong 
13-09-2013

miércoles, enero 25, 2017

CERBATANA POR MARCO MARTOS



CERBATANA 
POR MARCO MARTOS
 
Escudriño en el horizonte, columbro
la claridad de la música que nace
en los transparentes manantiales
y se hace oscura en las correntadas del verano
cuando llega el aguacero y se lavan las hojas de los árboles,
gemela del acordeón de los cielos, inimaginable,
hasta que la sientes en los oídos,
penetrante como una cerbatana,
verde espíritu del bosque, ciencia de los sonidos,
la esencia de lo agradable que aparece
en las noches de luna y en los amaneceres
y vive en tu alma nómade, aun en el centro de las ciudades.

domingo, julio 27, 2014

CALIGRAFÌA CHINA POR EL DR. MARCO MARTOS

"CALIGRAFÍA CHINA"
Poemario  escrito por el Dr. Marco Martos  se presentará en la  Feria del Libro de Lima, en la sala Blanca Varela, el día 28 de julio a las 5.p.m. 
Dirigirán la palabra Julio Fabián y Saúl Peña.
 

INSOMNIOS, ESCRIBE BAY YUYI
Por Marco Martos



INSOMNIOS, ESCRIBE BAY YUYI
Por Marco Martos


Hace mucho tiempo vivo con mi esposa
en una casa de campo, en habitaciones separadas.
Tenemos, sin embargo, al fondo,
el murmullo del río que nos ilumina los ánimos.
Por la noche la siento deambular por los pasillos,
aunque va con paso leve, y se me estremece el corazón
cuando cierra la puerta de su estancia con golpe seco.
Solo cuando la siento dormir, prendo mi lámpara de aceite
y escribo sobre los crisantemos y el árbol de canela
que vi en mi remota infancia. Cada mañana conversamos
sobre el tiempo y los gansos salvajes que vuelan al sur
o de los conflictos que tiene el Emperador
con sus válidos y paniaguados, y no pasa nada
hasta que llega la noche y de nuevo la siento caminar
con figura furtiva por todos los recovecos de la casa.



Marco Martos
Li Po, anonadado



Marco Martos
Li Po, anonadado



Marco Martos
Li Po, anonadado


¡Qué delicia!
la acompasada respiración de tus pechos
en la cálida noche del verano,
el fulgor de la luna solitaria en la bóveda celeste,
el rápido subir de las nubes
a las cumbres de la montaña,
y tus ojos negros, dama Lu, rasmillones de luz
en la oscuridad de los árboles,
y tu risa de pájaro anunciando los comienzos
de la eternidad en la tierra,
¡qué delicia!



WANG WEI OBSERVA A SU AMADA
POR Marco Martos



WANG WEI OBSERVA A SU AMADA
POR Marco Martos


Mientras tejes con los dedos tus greñas de alheña,
observo tus pendientes bailarines que vienen de las costas lejanas
y de mares ignotos allende las montañas,
y miro con infinita ternura tus brazos bajo la blusa de colores transparentes
que ha viajado en la faltriquera de los caminantes
que vuelven de los países bárbaros con el rostro cetrino,
calcinado por el sol, y las dunas y las planicies del desierto.
Pero tu gracia, que nació aquí, en estas tierras que riega el río Amarillo,
se asemeja a la delicadeza de la garza cuando abre los ojos
en el día que comienza. Y tus ojos se parecen a la noche,
delicuescentes, son gotas de lluvia en las hojas del durazno
cuando te sueño en la oscuridad y cada mañana.



DOS ESTATUAS 
POR Marco Martos



DOS ESTATUAS 
POR Marco Martos


En la pequeña plaza del pueblo
las dos estatuas conviven pacíficamente.
El Gran Timonel y el Pequeño Timonel
han sido acogidos piadosamente
por el manto generoso de la historia.
Durante el día los visitan los pájaros
y al atardecer diligentes obreros
limpian, hacen brillar el bronce
y dejan los pisos relucientes.
Los viandantes pasan apresurados
y uno que otro turista se toma fotografías
junto a las figuras solemnes de los combatientes.
Tanto tiempo ha transcurrido
que ahora todos ignoran
quién tenía la pluma negra,
quién tenía la pluma roja.
Por la noche, a la luz de la luna,
la sombra de un gato de indefinible color
cruza la plaza. En la maleza se escuchan maullidos
y se ven unos ojos fosforescentes.



DOS ESTATUAS 
POR Marco Martos


RECETAS DE ORO 
POR Marco Martos


Sun Simiao habitaba parajes escondidos,
poblados de hierbas, en Huayuan.
Se paseaba por el campo y usaba las plantas
en infusiones y ungüentos que aplicaba sobre las heridas.
Supo así que la anémona y la genciana son agentes curativos
de la disentería y que la areca expulsa a la tenia del cuerpo humano.
El bermellón, inofensivo a la fisiología femenina, en sus manos
fue útil para el control de la natalidad, asunto que empezaba a preocupar
a los antiguos habitantes de todas las comarcas del imperio.
Escribió un libro que llamó “Colección de recetas de oro”
que hasta ahora es consultado con provecho por pacientes y galenos,
pero dijo: para el mal de amores no hay cura, ni siquiera con la presencia
y la figura de aquella que lo causa, el que sufre de amor
es un alienado y merece internarse en un asilo para lunáticos.
Vivió solo Sun Simiao. Murió rodeado de pájaros,
de pócimas de olores penetrantes, de hierbas aromáticas.



Li Po, entre las nubes, extraña a la dama Lu, lejana, en los trópicos
por Marco Martos


Li Po, entre las nubes, extraña a la dama Lu, lejana, en los trópicos
por Marco Martos


Desde abajo observo casas blancas
en lo alto de la montaña que se confunden con la nieve,
con las nubes y con el hálito de los fantasmas.
Los arces del camino lucen muy hermosos
con sus hojas rojas, resplandecientes,
peinadas por el viento y por la escarcha.
¡Qué lejos estás dama Lu, en los trópicos,
con tus cabellos negros sumergidos
en los ojos verdes de las aguas cálidas!


Cesta de ciruelas 
por Marco Martos


Cesta de ciruelas 
por Marco Martos


Por la cuesta, sube la dama Chong
con su cesta de ciruelas.
Tan negra es su cabellera
que se confunde con las tinieblas.
No hay luna.
Solo los ojos de pantera
dan luz en lo oscuro.
Cuando llega la mañana,
en lo más alto de la colina,
Tu Fu la saluda con una venia.
La dama Chong esboza una sonrisa
y entrega las ciruelas deseadas.
Tu Fu la invita a tomar asiento
con gestos amistosos
y le ofrece un vaso de agua
mientras a la dama Chong
se le ilumina el rostro.



Ilusión de los mandarines 
por Marco Martos

Ilusión de los mandarines 
por Marco Martos


Encerrados en una terraza del castillo,
divagan los mandarines durante horas de horas.
Cuando dormitan, los ujieres del palacio
traen listas las actas sobre el futuro
que los habladores firman con los ojos cerrados.
De este modo, los parlanchines forman parte del gobierno
y parece que deciden lo que ocurrirá
en el país con los ciudadanos.
Luego corren ríos de vino y aguardientes,
viandas exquisitas, pescados, legumbres, postres deliciosos.
Entretanto el emperador lee libros de nigromancia
en sus jardines del otoño y vuelan mariposas
y gorjean los pájaros



Amor constante 
por Marco Martos



Amor constante 
por Marco Martos

 
Quiero verte seguido, dice Tu Fu
a la dama Chong, durante la tarde de primavera,
en las almenas del palacio.
-¿Seguido? ¿Para contemplarme como a una estatua?
-No. Para ser como el agua corriente entre tus manos.
-Te cansarás de mí cuando pasen los inviernos.
-No. Tú serás siempre el amor cristalizado.
-Moriremos algún día.
-Sí moriremos, pero viviremos en el espacio
como espíritus conversando.
Cuando se hace la noche en la ciudad prohibida,
bajo la luz de luna se ven a lo lejos dos sombras
que se hacen una en un febril abrazo,
torbellino de luz que llega a las estrellas distantes.




LICOR DE MANZANA
POR MARCO MARTOS

LICOR DE MANZANA
POR MARCO MARTOS


Tu Fu y la dama Chong saben encontrarse
con señales de humo.
Pululan los campesinos alrededor del mercado
y el hombre y la mujer beben lentamente
un licor de manzana en la taberna del pueblo.
Sonríen y conversan y se miran en los ojos,
suspendidos en el aire.
Llega la noche y suben a un carruaje
que lentamente se interna en el campo.
En la oscuridad, como adolescentes,
van con los dedos enlazados.
¡Da alegría que la dama Chong viva tan lejos!
Silencioso el amor flota sobre las ruedas.
Más tarde, solo, Tu Fu se dice:
¡Tanta belleza! ¿Existe en este mundo?



En la ciudad prohibida 
MARCO MARTOS



En la ciudad prohibida 
MARCO MARTOS


Cruza Tu Fu el bosquecillo de los sauces
de mesas de madera en el centro del soto.
Aprendices de mandarín lucen frentes despejadas
y una trenza negra junto a sus papeles y bolsos de colores.
Sube el poeta por la rampa del edificio más antiguo
de la ciudad prohibida. Encuentra a los escribas
de mirada perdida y arrugas en el rostro y se hacen mutuas reverencias.
Lleva sus pasos al fondo del pasillo, alumbrado por la luz oblicua
del sol en la mañana de primavera.
Abre la puerta de vidrio y halla a la dama Chong,
reclinada con sus pinceles, escribiendo documentos
con esmerada caligrafía.
Ella reconoce al visitante y advierte que la llama del amor
se enciende en esos ojos rasgados y, sin palabras,
le sonríe, afectuosa.



MARCO MARTOS ESCRIBIÓ :
El frufrú del almidón de tus enaguas 
(Soledad de Wang Wei)

MARCO MARTOS ESCRIBIÓ :
El frufrú del almidón de tus enaguas 
(Soledad de Wang Wei)


Los que decían que tus dientes eran cascadas de leche,
no se equivocaban.
Extraño los marfiles de tu risa,
esa blancura de las nieves del Himalaya.
¿Sonaban tus ropas?
Sí sonaban.
Era el frufrú del almidón de tus enaguas
cuando las sombras de la noche empezaban
en las copas de los árboles.
Era el tiempo de abrazos y de lluvia,
las horas del amor profundo en las zarzas.
Juntos ayer. Parecía siempre.
Ahora ¿qué somos?
Entes etéreos, un viento helado
que apaga fuegos en las ciudades.



Lúgubres noticias
autor Marco Martos


Lúgubres noticias
autor Marco Martos


Lúgubres noticias llegan a las puertas del palacio
y preocupan al emperador Ho Chau.

Veinticuatro soldados suyos han desaparecido
mientras defendían al reino celeste
en los alrededores de la Gran Muralla. No hay huellas.
No se hallan ni las armas ni los cadáveres.
Al amanecer, veinticuatro gansos salvajes
flotan lívidos en el estanque imperial.



Li Po, casi un tigre


Li Po, casi un tigre


Esos monos que chillan en el centro del bosque,
ingrávidos sobre las ramas, en el ritual de los afectos,
se semejan a ti, leyendo poemas en los salones del palacio,
flotando en medio del aplauso de las damas con su polvos de arroz,
y ese tigre de la noche que salta sobre el lomo del caballo de repente,
se parece a ti, cayendo disparado sobre las ancas relucientes
de tu amada, en el lecho del insomnio de la aurora del amor.



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La fiesta de KIKÍN, EL SALTARÍN , se celebró en el Club Social Miraflores , con CUENTACUENTOS , canciones , ricos bocaditos y mucha alegría. Una historia en rima que fomenta los valores de la alegría, la amistad y el compromiso.

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“Quizá nos encontremos frente a frente algún día, quizá nuestros disfraces nos logremos quitar. Y ahora me pregunto… cuando ocurra, si ocurre, ¿sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?”

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.” G García M.

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.” G García M.
“Los recuerdos son los tesoros que se mantienen atrapados en el almacén de nuestras almas, para mantener el corazón caliente cuando estamos solos.” Becky Aligada

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
entre bocados / al final se escucha / gochisousama

CON MI FAMILIA

CON MI FAMILIA
Confucio veía la familia como el cimiento de la sociedad y sostenía que el respeto y la armonía dentro de ella eran esenciales para el bienestar de todos sus miembros. Consideraba que la familia era el lugar donde se debían aprender los valores morales y éticos, y donde se debían forjar los lazos familiares fuertes y duraderos. Además, destacaba la importancia de los roles y las responsabilidades dentro de la familia, así como la educación como herramienta para mejorar la sociedad. En definitiva, Confucio nos dejó un legado que enfatiza la importancia de la familia como pilar fundamental en nuestras vidas. FUENTE : https://filosofiaoriental.info/que-dice-confucio-de-la-familia/

INQUEBRANTABLES

INQUEBRANTABLES
"Uno pertenece a dónde se le quiere, se le ama, se le desea, se le siente.... y en repetidas ocasiones se le extraña, pero sobretodo dónde se le demuestra"