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miércoles, septiembre 17, 2025

YO FUI Autor del poema: Luis Cernuda

YO FUI  Autor del poema: Luis Cernuda 

 

YO FUI

Yo fui.
Columna ardiente, luna de primavera.
Mar dorado, ojos grandes.

Busqué lo que pensaba;
pensé, como al amanecer en sueño lánguido,
lo que pinta el deseo en días adolescentes.
Canté, subí,
fui luz un día
arrastrado en la llama.

Como un golpe de viento
que deshace la sombra,
caí en lo negro,
en el mundo insaciable.

He sido.

Autor del poema: Luis Cernuda


sábado, agosto 16, 2025

Conversación con Thomas Pilgrim por Marco Martos

Conversación con Thomas Pilgrim por Marco Martos

 

Conversación con Thomas Pilgrim por Marco Martos

 
¿Cuándo empezó el tiempo?
¿De dónde salió el agua?
¿Qué había en el reino de lo líquido
en el principio del principio?
Nada sabemos. Sólo que ahí está el sonido
del mar con su trabajo inacabable.
Manantial de música y agua
que sube a la alta montaña
y habita en el caracol que lleva a la oreja
quien nace como un relámpago
como seña de amor en medio de la noche.
Eternidad yendo y viniendo
en la espuma de las olas,
temprana agua perpetua
que va haciéndose incansable
trepada en las alas del tiempo.
Deseo que el rumor del mar te acompañe
como la voz de Dios
en el centro de la más oscura tiniebla,
que arrase con el pozo negro
del sufrimiento,
que sea un tintineo del sol
que tiña de alegría cada una de tus horas.
Que mañana el mar te proteja y te bendiga como ahora
que escucha tu primera risa de hombre pacífico.

 

domingo, julio 13, 2025

"Adiós" Arthur Rimbaud

"Adiós" Arthur Rimbaud 

 

"Adiós" Arthur Rimbaud 


¡Ya el otoño! —Sin embargo, por qué añorar un eterno sol, si estamos empeñados en descubrir la claridad divina,— lejos de los que mueren con las estaciones. Otoño. Nuestra barca, alzada en las brumas inmóviles, se orienta hacia el puerto de la miseria,la enorme ciudad del cielo manchado por fuego y lodo. ¡Ah,los andrajos podridos, el pan mojado en lluvia, la ebriedad, los mil amores que me crucificaron! ¡Jamás terminará pues,esta reina devoradora de millones de almas y cuerpos muertos y que serán juzgados! Vuelvo a verme,carcomida la piel por el fango y la peste,cabellos y axilas repletos de gusanos,y más gusanos todavía en el corazón, yacente yo entre desconocidos que no tienen edad ni sentimiento. Hubiese podido morir....


 

sábado, marzo 22, 2025

Ludwig van Beethoven entre las sombras por Marco Martos

Ludwig van Beethoven entre las sombras por Marco Martos

Ludwig van Beethoven entre las sombras por Marco Martos

 
Bonn es un buen lugar para nacer.
¿Importa que el padre sea despótico?
Es músico también.
Bebe desde anoche hasta mañana,
bebe en la tarde azul.
Tiene a un gran músico entre sus manos
y pronto lo ha podido descubrir.
Amadeus Mozart dio buen dinero
al escuálido bolsillo paterno,
y Ludwig ¿por qué no?
Domina el piano. Tiene dedos ágiles,
conmueve en el concierto,
la música es su país.
No ha nacido para juegos ni amigos,
mira el campo a través de la ventana,
a través del vidrio de la ventana
crece la soledad.
Viena muestra sus luces admirables
pero en Bonn está muriendo mamá.
Padre sigue bebiendo.
Suenan violín y piano,
suena el resentimiento,
suena algo hermoso que nace más allá.
Otra vez Viena abre sus puertas mágicas,
los maestros encuentran un discípulo,
Ludwig aprende, no sabe parar.
¿Oyes esa sonata para piano?
Es el Claro de luna
que no acaba de sonar jamás.
Lo que conmueve y te deja temblando
es la sonata llamada Patética.
Puedes quedarte en una habitación
con lo que Beethoven escribió,
sin abandonar tus propios linderos,
disfrutando de esa música total,
fresca y ligera, súbito,
épica y turbulenta
como el tiempo que corría en Europa.
Tiene una enemiga dentro de sí,
para un músico, adversaria feroz.
Es la sordera que avanza y no deja
que se escuchen acordes ahí fuera,
ni siquiera las voces de la amada.
Quien tiene que sumar
no adiciona las flores y las hojas,
puede agregar abstracciones, números,
así la música no es lo que suena,
es el conjunto de las posiciones
de las notas en cabeza de Ludwig.
Entiende, niño, entiende. Beethoven
juega ajedrez sin ver
ni tablero ni fichas.
Suena, suena el concierto Emperador,
la sonata se escucha: Tempestad,
las sinfonías inundan el mundo.
—Me quedo con la quinta. Para mí
es lo más hermoso hecho por un hombre.
—Prefiero la novena con su coro.
—No, no quiero elegir.
Ludwig van Beethoven
es fuente de alegría,
arriban sus notas al cielo azul,
ardientes de embriaguez.
Alegría para todos los seres
y las fuentes de la naturaleza,
júbilo para quien tenga un amigo,
júbilo para quien se merezca
una hermosa mujer. Sobre la bóveda de las estrellas
habita nuestro Padre celestial.
Nadie sabe de quién hablaba
cuando escribió Beethoven:
—Yo soy todo lo que es.
Lo fui y lo seré siempre,
ningún mortal ha levantado el velo.
—Él solo es el mismo.
Y a él solo deben su origen todas
las cosas. —Hablaba de Dios. Tal vez.

 

jueves, noviembre 28, 2024

CHARLES BAUDELAIRE París, 1821-1866 "RECOGIMIENTO"

CHARLES BAUDELAIRE París, 1821-1866 "RECOGIMIENTO"

 

CHARLES BAUDELAIRE
París, 1821-1866
RECOGIMIENTO


Cálmate, dolor mío, y tu angustia serena.
Anhelabas la noche. Ya desciende. Aquí está.
Una atmósfera oscura cubre a París. Traerá
a unos cuantos la paz, a otros muchos la pena.

Mientras la muchedumbre que se rinde al placer
Su verdugo inclemente por las calles anhela
Cazar remordimientos bajo la fiesta en vela,
Tú, dolor, ven a mí. Dame la mano al ver

Que es posible escaparse de los ya muertos años
Con sus antiguos trajes en el balcón celeste.
Ya brotan, como salen del mar, los desengaños,

Cuando el sol, bajo un arco, se muere en lontananza.
Ahora, tal un sudario que desciende del este.
Observa, mi dolor: la inmensa noche avanza.

Versión de José Emilio Pacheco


sábado, marzo 16, 2024

Juanito Carrera por Marco Martos

Juanito Carrera por Marco Martos



Juanito Carrera por Marco Martos

Juanito Carrera va con la pelota por las calles de Piura,
por los senderos de tierra apisonada después de las lluvias,
por la grama de las multitudes que lo quieren y celebran.
Sabe mucho de gambetas, pero más del juego colectivo,
está en el lugar preciso para encontrar la blanca red.
Ahora ha cruzado el puente viejo de su ciudad,
se interna en lo desconocido, con los dioses
de todos los tiempos juega fútbol en la eternidad.


miércoles, marzo 13, 2024

Poemas de Charles Baudelaire 4

Poemas de  Charles Baudelaire 4

Poemas de  Charles Baudelaire 4


CONDENACIÓN 

 
El banco inextricable y duro,
El arduo pasadizo, el voraz maëlstrom ,
Menos arena arrastran y menos broza impura 

Que nuestros corazones, donde se mira el cielo;
Son como promontorios en el aire sereno,
Donde el faro destella, centinela benéfico,
Pero abajo minados por corrosivas lapas; 

Podríamos compararlos todavía al albergue,
Del hambriento esperanza, donde golpean de noche,
Jurando, heridos, rotos, solicitando asilo,
Prelados y estudiantes, rameras y soldados. 

Nunca regresaran a las sucias alcobas;
Guerra, ciencia y amor, nada nos necesita.
El atrio estaba helado, infectos vino y lecho;
¡Hay que servir de hinojos a visitantes tales! 

maëlostrom: remolino y sima marítima 

que intermitentemente se forman
en las costas de Noruega

 



TRES POEMAS DE “LOS DESPOJOS”:
SOBRE «EL TASSO EN PRISION» 

 
En su celda, el poeta, harapiento y enfermo,
Teniendo un manuscrito bajo su pie convulso,
Contempla con mirada inundada de pánico
La escalera de vértigo donde su alma se abisma. 

Las risas enervantes que pueblan la prisión,
Arrastran su razón a lo absurdo y lo extraño;
La Duda lo rodea y el ridículo Miedo,
Odioso y multiforme, circula en torno de él. 

Este genio encerrado en un antro malsano,
Esas muecas y gritos, espectros cuyo enjambre
Amotinado gira detrás de sus oídos, 

El soñador a quien el horror despertara,
Tal es tu emblema, Alma de tenebrosos sueños,
Que ahoga la Realidad entre sus cuatro muros.

 


  A THEODORE DE BANVILLE 

 
De la Diosa empuñasteis la espesa cabellera,
Con vigor tal, que todos os hubieran tomado,
Al ver ese aire altivo y ese hermoso abandono
Por un joven rufián que golpease a su amante. 

La mirada incendiada por un fuego precoz,
Vuestro orgullo de artífice sin pudor exhibisteis,
En esas construcciones, cuya audacia correcta,
Anticipa los frutos de vuestra madurez. 

Poeta, nuestra sangre por cada poro escapa.
¿Tal vez por un azar, la veste del Centauro,
Que cada vena en fúnebre arroyo transformó, 

Fue tres veces teñida en las sutiles lavas,
De aquellos monstruosos reptiles vengativos,
Que Hércules en su cuna un día estrangulara?


 


  PUESTA DE SOL ROMÁNTICA 

 
Qué hermoso el sol parece cuando fresco se eleva,
Dando los buenos días como en una explosión
-Feliz aquel que puede, por el amor transido,
Saludar al poniente, más glorioso que un sueño. 

¡Lo recuerdo!… Yo he visto todo, flor, surco, fuente,
Caer bajo su mirada como un corazón vivo…
-Pronto, pronto, ya es tarde, vamos al horizonte
Para atrapar al menos algún oblicuo rayo. 

Pero persigo en vano al Dios que se retira;
La irresistible Noche establece su imperio,
Negro, húmedo, funesto, roto de escalofríos; 

Un olor a sepulcro en las tinieblas boga,
Y mi pie temeroso roza, junto al pantano,
Sapos inesperados y babosas heladas. 

Versi0nes de Antonio Martínez Sarrión

 


CONVERSACIÓN


¡Eres un bello cielo de otoño, claro y rosa!
Pero en mí, la tristeza asciende como el mar,
Y en su reflujo deja en mis cansados labios,
El punzante recuerdo de sus limos amargos. 

-Se desliza tu mano por mi agotado pecho;
Lo que ella en vano busca, es un hueco asolado
Por las feroces garras que esconde la mujer.
Mi corazón no busques, fue pasto de las fieras. 

Ahora es como un palacio saqueado por las turbas,
Donde beben, se matan, se arrancan los cabellos.
-Flota un perfume en torno de tu desnudo cuello!… 

¡Tú lo quieres, Belleza, flagelo de las almas!
Con tus ojos de fuego, como fiestas lujosas,
¡Calcina esos despojos que evitaron las fieras! 

Versión de Antonio Martínez Sarrión

BAUDELAIRE, CHARLES

TRADUCCIONES DE OTROS AUTORES:

A LA QUE PASA

La avenida estridente en torno de mí aullaba.
Alta, esbelta, de luto, en pena majestuosa,
pasó aquella muchacha. Con su mano fastuosa
Casi apartó las puntas del velo que llevaba.
Ágil y ennoblecida por sus piernas de diosa,
Me hizo beber crispado, en un gesto demente,
En sus ojos el cielo y el huracán latente;
El dulzor que fascina y el placer que destroza.
Relámpago en tinieblas, fugitiva belleza,
Por tu brusca mirada me siento renacido.
¿Volveré acaso a verte? ¿Serás eterno olvido?
¿Jamás, lejos, mañana?, pregunto con tristeza.
Nunca estaremos juntos. Ignoro adónde irías.
Sé que te hubiera amado. Tú también lo sabías.
Versión de José Emilio Pacheco

 


ALEGORÍA

 
Ésta es una mujer de rotunda cadera
que permite en el vino mojar su cabellera.
Las garras del amor , las mismas del granito.
Se ríe de la muerte y la depravación,
y, a pesar de su fuerte poder de destrucción,
las dos han respetado hasta ahora, en verdad,
de su cuerpo alto y firme la altiva majestad.
Anda como una diosa y tiende sultana,
siente por el placer fe mahometana.
Y cuando abre los brazos, sus pechos soberanos
demanda la mirada de todos los humanos.
Ella sabe, ella sabe, ¡oh doncella infecunda!,
necesaria, no obstante a la caterva inmunda,
que la beldad del cuerpo es un sublime don
que de cualquier infamia asegura el perdón.
Ella ignora el infierno y purgatorio ignora,
y mirará por eso, cuando le llegue la hora,
la cara de la muerte en un tan duro momento,
como un niño: sin odio sin remordimiento.
Versión de María Fasce

 


EL BALCÓN

 
¡Madre de los recuerdos! ¡Reina de los amantes!
Eres todo mi gozo, ¡todo mi yugo eres!
En ti revivirán los íntimos instantes
y el sabor del hogar en los atardeceres,
Madre de los recuerdos, ¡Reina de los Amantes!
Las noches que doraba la crepitante lumbre,
las noches del balcón entre un vaho de rosas,
cuán dulce tu regazo, de ardiente mansedumbre
y el frecuente decirnos inolvidables cosas
en noches que doraba la crepitante lumbre.
¡Oh cuán bellos los soles de las tibias veladas!
¡Qué profundo el espacio! ¡Qué cordial poderío¡
Inclinado hacia ti, Reina de las amadas,
respiraba el perfume de tu cuerpo bravío.
Oh cuán bellos los soles de las tibias veladas.
En redor espesaba la noche su negrura
y entre ella adivinaban mis ojos tus pupilas,
yo libaba tu aliento. ¡Oh veneno! ¡Oh dulzura!
Y tus pies dormitaban en mis manos tranquilas,
y en redor espesaba la noche su negrura.
¡Es de artistas fijar los minutos del gozo
remirando el ayer sumido en tus rodillas!
¿A qué vano buscar encanto langoroso,
de tu cuerpo y tu alma sino en las maravillas?
Es de artistas fijar los minutos del gozo.
Juramentos, aromas, besos innumerables:
renacerán del vórtice vedado a nuestras sondas
como soles que suben a cielos inefables
después de sumergidos en las amargas ondas?
¡Oh aromas, juramentos! ¡Oh besos incontables!
Versión de Carlos López Narváez

 


EL ENEMIGO

 
Mi juventud no fue sino oscura tormenta
que rara vez el Sol cortó con luz brillante,
trueno y lluvia ejercieron tan repetida afrenta
que en mi jardín no existen los frutos incitantes.
Yo que toqué el otoño del pensamiento azadas
tendré que usar, rastrillos y palas poderosas,
para juntar de nuevo las tierras inundadas
donde los agujeros son grandes como fosas.
Quién sabe si las nuevas flores que yo he soñado
encontrarán en este territorio lavado
el místico alimento que las vaya elevando!
Oh dolor de dolor! Corre el tiempo, la vida,
y el oscuro enemigo que nos va desangrando
crece y se fortifica con la sangre perdida!
Versión de Pablo Neruda

 


EL EXTRANJERO

 
-¿A quién quieres más, hombre enigmático, dime, a tu padre, a tu madre,
  a tu hermana o a tu hermano?
-Ni padre, ni madre, ni hermana, ni hermano tengo.
-¿A tus amigos?
-Empleáis una palabra cuyo sentido, hasta hoy, no he llegado a conocer.
-¿A tu patria?
-Ignoro en qué latitud está situada.
-¿A la belleza?
-Bien la querría, ya que es diosa e inmortal.
-¿Al oro?
-Lo aborrezco lo mismo que aborrecéis vosotros a Dios.
-Pues ¿a quién quieres, extraordinario extranjero?
-Quiero a las nubes…, a las nubes que pasan… por allá…. ¡a las nubes
  maravillosas!

 



EL GUSTO DE LA NADA 

 
¡Triste espíritu, antaño amante de la lucha,
la Esperanza, cuya espuela excitaba tu ardor,
no quiere ya montarte! Échate sin pudor,
viejo caballo cuyas patas tropiezan en todos los obstáculos.
Resígnate, corazón mío; duerme tu sueño de bruto.
¡Espíritu vencido, extenuado! Para ti, viejo merodeador,
el amor no tiene ya sabor, ni tampoco la lucha;
¡adiós, pues, cantos del metal y suspiros de la flauta!,
¡placeres, no tentéis ya a un corazón sombrío y gruñón!
¡La adorable Primavera ha perdido su olor!
Y el Tiempo me devora minuto tras minuto,
como la nieve inmensa a un cuerpo afectado por la rigidez;
contemplo desde lo alto el globo de su redondez,
y ya no busco en él el abrigo de una choza.
Alud, ¿quieres arrastrarme en tu caída?





EL PERFUME

 
Lector: -¿Alguna vez, por suerte has respirado
con morosa embriaguez, con avidez golosa
el incienso que invade la nave silenciosa,
o el pomo que de ámbar un tiempo fue colmado?
¡Oh mágico, profundo portento alucinado,
presencia revivida de evocación brumosa,
cuando sobre su cuerpo puedo aspirar la rosa
de la sepulta imagen, del recuerdo adorado!
Selváticos efluvios se propagan al vuelo
del espeso y elástico madejón de su pelo,
como un incensario que sahuma la alcoba.
Y de las muselinas y el terciopelo oscuro
de los trajes, de todo, fluye, en hálito puro,
negro aroma gemelo del lecho de caoba.
Versión de: Carlos López Narváez

 


EL RELOJ

 
Los chinos ven la hora en los ojos de los gatos. Cierto día, un misionero que se paseaba por un arrabal de Nankin advirtió que se le había olvidado el reloj, y le preguntó a un chiquillo qué hora era.
 
El chicuelo del Celeste Imperio vaciló al pronto; luego, volviendo sobre sí, contestó: «Voy a decírselo.» Pocos instantes después presentose de nuevo, trayendo un gatazo, y mirándole, como suele decirse, a lo blanco de los ojos, afirmó, sin titubear: «Todavía no son las doce en punto.» Y así era en verdad.
 
Yo, si me inclino hacia la hermosa felina, la bien nombrada, que es a un tiempo mismo honor de su sexo, orgullo de mi corazón y perfume de mi espíritu, ya sea de noche, ya de día, en luz o en sombra opaca, en el fondo de sus ojos adorables veo siempre con claridad la hora, siempre la misma, una hora vasta, solemne, grande como el espacio, sin división de minutos ni segundos, una hora inmóvil que no está marcada en los relojes, y es, sin embargo, leve como un suspiro, rápida como una ojeada.
 
Si algún importuno viniera a molestarme mientras la mirada mía reposa en tan deliciosa esfera; si algún genio malo e intolerante, si algún Demonio del contratiempo viniese a decirme: «¿Qué miras con tal cuidado? ¿Qué buscas en los ojos de esa criatura? ¿Ves en ellos la hora, mortal pródigo y holgazán?» Yo, sin vacilar, contestaría: «Sí; veo en ellos la hora. ¡Es la Eternidad!»
 
¿Verdad, señora, que éste es un madrigal ciertamente meritorio y tan enfático como vos misma? Por de contado, tanto placer tuve en bordar esta galantería presuntuosa, que nada, en cambio, he de pediros.

 



jueves, febrero 01, 2024

Juana de Ibarbourou - Te doy mi alma desnuda

Juana de Ibarbourou - Te doy mi alma desnuda

 

Juana de Ibarbourou - Te doy mi alma desnuda


Te doy mi alma desnuda,
como estatua a la cual ningún cendal escuda.

Desnuda como el puro impudor
de un fruto, de una estrella o una flor;

de todas esas cosas que tienen la infinita
serenidad de Eva antes de ser maldita.

De todas esas cosas,
frutos, astros y rosas.

Que no sienten vergüenza del sexo sin celajes
y a quienes nadie osara fabricarles ropajes.

¡Sin velos, como el cuerpo de una diosa serena
que tuviera una intensa blancura de azucena!

¡Desnuda, y toda abierta de par en par
por el ansia de amar!


 

domingo, marzo 12, 2023



Ayacucho de Marco Martos

Ayacucho de Marco Martos

Aquí estuvieron los warpas, los waris,
los quechuas acomodando su imperio,
los españoles en camino al sur, asegurando
sus dominios. El tiempo es despiadado
y aunque los espacios sean largos,
nada permanece, va cambiando
como las milenarias aguas de los ríos.
Quedan las iglesias, verdad, siempre cerradas,
guardando en las sacristías y en sus naves,
la muda historia de tanta gente
que creyó en la eternidad de los altares.
Cerca está la pampa de Quinua
con su belleza natural incólume,
guardada en la memoria de los peruanos,
como lo está Andrés Avelino Cáceres,
el brujo de los Andes, junto a Antonia Moreno,
madre simbólica de invictos soldados.
El caballo del taita Cáceres va por los aires
y sus bufidos nos hablan de la lucha y la esperanza.
Nadie puede negarlo: hay tumbas escondidas
sin los nombres de los que han luchado,
un dolor que nunca acaba, y cuando parece
que se calma, nuevas balas acaban con los sueños
de hombres y mujeres que se asoman
a las puertas de sus casas. Un día, sin embargo,
todo cambiará, y pasarán para siempre
las ciénagas, las oscuras aguas y las matanzas.

miércoles, enero 18, 2023

Alejandra Pizarnik

Alejandra Pizarnik

Manos crispadas me confinan al exilio.
Ayúdame a no pedir ayuda.
Me quieren anochecer, me van a morir.
Ayúdame a no pedir ayuda.


Alejandra Pizarnik

Manos crispadas me confinan al exilio.
Ayúdame a no pedir ayuda.
Me quieren anochecer, me van a morir.
Ayúdame a no pedir ayuda.

***

Que me dejen con mi voz nueva, desconocida. No, no me dejen. Oscura y triste la infancia se ha ido, y la gracia, y la disipación de los dones... Hablo...

A unos ojos azules que daban sentido a mis sufrimientos en las noches de verano de mi infancia... A la luz de una mirada que engalanaba mi vocabulario como a un espléndido palacio de papel.

Me embriaga la luz. No nombro más que la luz. Quiero verla. Quiero ver en vez de nombrar.

...El lenguaje es vacuo y ningún objeto parece haber sido tocado por manos humanas. Ellos son todos y yo soy yo. Mundo despoblado, palabras reflejas que sólo solas se dicen. Ellas me están matando. Yo muero en poemas muertos que no fluyen como yo...


Vida, mi vida, ¿qué has hecho de mi vida?

Hemos consentido visiones y aceptado figuras presentidas según los temores y los deseos del momento, y me han dicho tanto sobre cómo vivir que la muerte planea sobre mí en este momento que busco la salida, busco la salida.

martes, enero 17, 2023

MANUEL BANDEIRA Recife-Pernambuco, 1886- Río de Janeiro, 1968

MANUEL BANDEIRA Recife-Pernambuco, 1886- Río de Janeiro, 1968

MANUEL BANDEIRA

Recife-Pernambuco, 1886- Río de Janeiro, 1968

MADRIGAL MELANCÓLICO

Lo que yo adoro en ti,
No es tu belleza,
La belleza, es en nosotros que existe.
La belleza es un concepto.
Y la belleza es triste.
No es triste ensí,
Sino por lo que hay en ella de fragilidad
E incertidumbre.

Lo que yo adoro en ti,
No es tu inteligencia,
No es tu espíritu sutil,
Tan ágil, tan luminoso,
-Ave suelta en el cielo matinal de la montaña.
Ni es tu ciencia
Del corazón de los hombres y de las cosas.
Lo que yo adoro en ti,
No es tu gracia musical,
Sucesiva y renovada a cada momento,
Gracia aérea como tu propio pensamiento,
Gracia que perturba y que satisface.

Lo que yo adoro en ti,
No es la madre que ya perdí,
No es la hermana que ya perdí,
Ni mi padre.

Lo que yo adoro en tu naturaleza,
No es el profundo instinto maternal
En tu flanco abierto como una herida,
Ni tu pureza. Ni tu impureza.
Lo que yo adoro en ti -¡lastímame y consuélame!
Lo que yo adoro en ti, es la vida.

Antología de Poesía Amorosa Contemporánea
Editorial Bruguera, 1969

viernes, octubre 28, 2022

Alejandra Pizarnik - A la espera de la oscuridad

Alejandra Pizarnik - A la espera de la oscuridad

Alejandra Pizarnik - A la espera de la oscuridad

Ese instante que no se olvida
Tan vacío devuelto por las sombras
Tan vacío rechazado por los relojes
Ese pobre instante adoptado por mi ternura
Desnudo desnudo de sangre de alas
Sin ojos para recordar angustias de antaño
Sin labios para recoger el zumo de las violencias
perdidas en el canto de los helados campanarios.

Ampáralo niña ciega de alma
Ponle tus cabellos escarchados por el fuego
Abrázalo pequeña estatua de terror.
Señálale el mundo convulsionado a tus pies
A tus pies donde mueren las golondrinas
Tiritantes de pavor frente al futuro
Dile que los suspiros del mar
Humedecen las únicas palabras
Por las que vale vivir.

Pero ese instante sudoroso de nada
Acurrucado en la cueva del destino
Sin manos para decir nunca
Sin manos para regalar mariposas
A los niños muertos 

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RICARDO GONZÁLEZ VIGIL , PILAR GONZÁLES VIGIL Y FANNY JEM WONG

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La fiesta de KIKÍN, EL SALTARÍN , se celebró en el Club Social Miraflores , con CUENTACUENTOS , canciones , ricos bocaditos y mucha alegría. Una historia en rima que fomenta los valores de la alegría, la amistad y el compromiso.

Alfonsina Storni

“Quizá nos encontremos frente a frente algún día, quizá nuestros disfraces nos logremos quitar. Y ahora me pregunto… cuando ocurra, si ocurre, ¿sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?”

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.” G García M.

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.” G García M.
“Los recuerdos son los tesoros que se mantienen atrapados en el almacén de nuestras almas, para mantener el corazón caliente cuando estamos solos.” Becky Aligada

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
entre bocados / al final se escucha / gochisousama

CON MI FAMILIA

CON MI FAMILIA
Confucio veía la familia como el cimiento de la sociedad y sostenía que el respeto y la armonía dentro de ella eran esenciales para el bienestar de todos sus miembros. Consideraba que la familia era el lugar donde se debían aprender los valores morales y éticos, y donde se debían forjar los lazos familiares fuertes y duraderos. Además, destacaba la importancia de los roles y las responsabilidades dentro de la familia, así como la educación como herramienta para mejorar la sociedad. En definitiva, Confucio nos dejó un legado que enfatiza la importancia de la familia como pilar fundamental en nuestras vidas. FUENTE : https://filosofiaoriental.info/que-dice-confucio-de-la-familia/

INQUEBRANTABLES

INQUEBRANTABLES
"Uno pertenece a dónde se le quiere, se le ama, se le desea, se le siente.... y en repetidas ocasiones se le extraña, pero sobretodo dónde se le demuestra"