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miércoles, septiembre 17, 2025

YO FUI Autor del poema: Luis Cernuda

YO FUI  Autor del poema: Luis Cernuda 

 

YO FUI

Yo fui.
Columna ardiente, luna de primavera.
Mar dorado, ojos grandes.

Busqué lo que pensaba;
pensé, como al amanecer en sueño lánguido,
lo que pinta el deseo en días adolescentes.
Canté, subí,
fui luz un día
arrastrado en la llama.

Como un golpe de viento
que deshace la sombra,
caí en lo negro,
en el mundo insaciable.

He sido.

Autor del poema: Luis Cernuda


sábado, marzo 22, 2025

Ludwig van Beethoven entre las sombras por Marco Martos

Ludwig van Beethoven entre las sombras por Marco Martos

Ludwig van Beethoven entre las sombras por Marco Martos

 
Bonn es un buen lugar para nacer.
¿Importa que el padre sea despótico?
Es músico también.
Bebe desde anoche hasta mañana,
bebe en la tarde azul.
Tiene a un gran músico entre sus manos
y pronto lo ha podido descubrir.
Amadeus Mozart dio buen dinero
al escuálido bolsillo paterno,
y Ludwig ¿por qué no?
Domina el piano. Tiene dedos ágiles,
conmueve en el concierto,
la música es su país.
No ha nacido para juegos ni amigos,
mira el campo a través de la ventana,
a través del vidrio de la ventana
crece la soledad.
Viena muestra sus luces admirables
pero en Bonn está muriendo mamá.
Padre sigue bebiendo.
Suenan violín y piano,
suena el resentimiento,
suena algo hermoso que nace más allá.
Otra vez Viena abre sus puertas mágicas,
los maestros encuentran un discípulo,
Ludwig aprende, no sabe parar.
¿Oyes esa sonata para piano?
Es el Claro de luna
que no acaba de sonar jamás.
Lo que conmueve y te deja temblando
es la sonata llamada Patética.
Puedes quedarte en una habitación
con lo que Beethoven escribió,
sin abandonar tus propios linderos,
disfrutando de esa música total,
fresca y ligera, súbito,
épica y turbulenta
como el tiempo que corría en Europa.
Tiene una enemiga dentro de sí,
para un músico, adversaria feroz.
Es la sordera que avanza y no deja
que se escuchen acordes ahí fuera,
ni siquiera las voces de la amada.
Quien tiene que sumar
no adiciona las flores y las hojas,
puede agregar abstracciones, números,
así la música no es lo que suena,
es el conjunto de las posiciones
de las notas en cabeza de Ludwig.
Entiende, niño, entiende. Beethoven
juega ajedrez sin ver
ni tablero ni fichas.
Suena, suena el concierto Emperador,
la sonata se escucha: Tempestad,
las sinfonías inundan el mundo.
—Me quedo con la quinta. Para mí
es lo más hermoso hecho por un hombre.
—Prefiero la novena con su coro.
—No, no quiero elegir.
Ludwig van Beethoven
es fuente de alegría,
arriban sus notas al cielo azul,
ardientes de embriaguez.
Alegría para todos los seres
y las fuentes de la naturaleza,
júbilo para quien tenga un amigo,
júbilo para quien se merezca
una hermosa mujer. Sobre la bóveda de las estrellas
habita nuestro Padre celestial.
Nadie sabe de quién hablaba
cuando escribió Beethoven:
—Yo soy todo lo que es.
Lo fui y lo seré siempre,
ningún mortal ha levantado el velo.
—Él solo es el mismo.
Y a él solo deben su origen todas
las cosas. —Hablaba de Dios. Tal vez.

 

martes, diciembre 12, 2023

Todo el tiempo me pareces un sueño...MARCO MARTOS

 

Todo el tiempo me pareces un sueño...MARCO MARTOS

Todo el tiempo me pareces un sueño...MARCO MARTOS

Todo el tiempo me pareces un sueño
que camina, que sale de sus mares naturales
y entra en la vida causando asombro.
En tu sonrisa percibo el encanto que ejerces
y el desencanto tuyo, por ahí,
en una veta profunda;
Tú, tan concreta, tan evanescente
(esas contradicciones)
es en el dolor donde mejor
te muestras. Te he visto sufrir,
Berenice, ¡y de qué manera!,
pero has estado serena en esa oscuridad,
y es que tienes luz propia
y para ti no hay negro pozo.

domingo, marzo 12, 2023



Ayacucho de Marco Martos

Ayacucho de Marco Martos

Aquí estuvieron los warpas, los waris,
los quechuas acomodando su imperio,
los españoles en camino al sur, asegurando
sus dominios. El tiempo es despiadado
y aunque los espacios sean largos,
nada permanece, va cambiando
como las milenarias aguas de los ríos.
Quedan las iglesias, verdad, siempre cerradas,
guardando en las sacristías y en sus naves,
la muda historia de tanta gente
que creyó en la eternidad de los altares.
Cerca está la pampa de Quinua
con su belleza natural incólume,
guardada en la memoria de los peruanos,
como lo está Andrés Avelino Cáceres,
el brujo de los Andes, junto a Antonia Moreno,
madre simbólica de invictos soldados.
El caballo del taita Cáceres va por los aires
y sus bufidos nos hablan de la lucha y la esperanza.
Nadie puede negarlo: hay tumbas escondidas
sin los nombres de los que han luchado,
un dolor que nunca acaba, y cuando parece
que se calma, nuevas balas acaban con los sueños
de hombres y mujeres que se asoman
a las puertas de sus casas. Un día, sin embargo,
todo cambiará, y pasarán para siempre
las ciénagas, las oscuras aguas y las matanzas.

martes, noviembre 15, 2022

Siempre hubo en mí, al menos, dos mujeres...Anais Nin


 
Siempre hubo en mí, al menos, dos mujeres...Anais Nin

Siempre hubo en mí, al menos, dos mujeres...Anais Nin

 
''Siempre hubo en mí, al menos, dos mujeres una mujer desesperada y perpleja que siente que se está ahogando y otra que salta a la acción, como si fuera un escenario, disimulando sus verdaderas emociones porque ellas son la debilidad, la impotencia, la desesperación y presenta al mundo sólo una sonrisa, ímpetu, curiosidad, entusiasmo, interés. Pensaba que el arte era una forma de levitar separándose de la esclavitud de la tierra, porque el espíritu que se siente acorralado siempre busca la manera de trascender..
 
Anais Nin, escritora franco-cubana nacionalizada en EE.UU.

 

sábado, octubre 22, 2022

XII El último goce : Poema de Marco Martos

XII El último goce : Poema de Marco Martos

XII
El último goce

Hoy sale de la cárcel
Rosa de Luxemburgo,
la amante de los pájaros
y del perfume de las flores,
hay lágrimas en los ojos
de sus guardias de prisión
y alegría en miles de mujeres
que la vitorean en las aceras.
Ella dice: la esencia
de la independencia está en los disidentes,
en los que piensan diferente.
Solo siendo socialmente iguales,
humanamente únicos,
podremos ser totalmente libres.
Quien no se mueve, no siente las cadenas.
La realidad tiene aspectos
maravillosos y temibles,
toda la realidad, la de la servidumbre
y la de la revolución.

Poema de Marco Martos

jueves, febrero 03, 2022

Oh Dioses de Marco Martos : Para Bruno Rosario Candelier

Oh Dioses de  Marco Martos : Para Bruno Rosario Candelier


 Oh Dioses

Para Bruno Rosario Candelier
Oh Dioses del Olimpo, Oh Deidad de los cristianos,
Oh Buda, Oh mares de la infancia, Oh sol querido,
denme soltura en lo que escribo en mi canto afilado,
serenidad en cada verso y a veces algo áspero,
que mis palabras sean claras, que lleguen sobrias
al corazón de hombres y mujeres, que estén
siempre contra las guerras, que prevalezcan
sus afectos por los niños, las plantas y animales.

sábado, enero 29, 2022

Oliverio Girondo - Testimonial

Oliverio Girondo



 

Oliverio Girondo - Testimonial

Oliverio Girondo - Testimonial


Allí están,
allí estaban
las trashumantes nubes,
la fácil desnudez del arroyo,
la voz de la madera,
los trigales ardientes,
la amistad apacible de las piedras.

Allí la sal,
los juncos que se bañan,
el melodioso sueño de los sauces,
el trino de los astros,
de los grillos,
la luna recostada sobre el césped,
el horizonte azul,
¡el horizonte!
con sus briosos tordillos por el aire...

¡Pero no!
Nos sedujo lo infecto,
la opinión clamorosa de las cloacas,
los vibrantes eructos de onda corta,
el pasional engrudo
las circuncisas lenguas de cemento,
los poetas de moco enternecido,
los vocablos,
las sombras sin remedio.

Y aquí estamos:
exangües,
más pálidos que nunca;
como tibios pescados corrompidos
por tanto mercader y ruido muerto;
como mustias acelgas digeridas
por la preocupación y la dispepsia;
como resumideros ululantes
que toman el tranvía
y bostezan
y sudan
sobre el carbón, la cal, las telarañas;
como erectos ombligos con pelusa
que se rascan las piernas y sonríen,
bajo los cielorrasos
y las mesas de luz
y los felpudos;
llenos de iniquidad y de lagañas,
llenos de hiel y tics a cOntrapelo,
de histrionismos madeja,
yarará,
mosca muerta;
con el cráneo repleto de aserrín escupido,
con las venas Pobladas de alacranes filtrables,
Con los ojos rodeados de pantanosas costas
y paisajes de arena,
nada más que de arena.

Escoria entumecida de enquistados complejos
y cascarrientos labios
que se olvida del sexo en todas partes,
que confunde el amor con el masaje,
la poesía con la congoja acidulada,
los misales con los libros de caja.

Desolados engendros del azar y el hastío,
con la carne exprimida
por los bancos de estuco y tripas de oro,
por los dedos cubiertos de insaciables ventosas,
por caducos gargajos de cuello almidonado,
por cuantos mingitorios con trato de excelencia
explotan las tinieblas,
ordeñan las cascadas,
la adulcorada caña,
la sangre oleaginosa de los falsos caballos,
sin orejas,
sin cascos,
ni florecido esfínter de amapola,
que los llevan al hambre,
a empeñar la esperanza,
a vender los ovarios,
a cortar a pedazos sus adoradas madres,
a ingerir los infundios que pregonan las lámparas,
los hilos tartamudos,
los babosos escuerzos que tienen la palabra,
y hablan,
hablan,
hablan,
ante las barbas próceres,
o verdes redomones de bronce que no mean,
ante las multitudes
que desde un sexto piso
podrán semejarse a caviar envasado,
aunque de cerca apestan:
a sudor sometido,
a cama trasnochada,
a sacrificio inútil,
a rencor estancado,
a pis en cuarentena,
a rata muerta.

Oliverio Girondo

viernes, enero 28, 2022

POEMAS DE RUBÉN DARÍO

 

 

RUBEN DARÍO

Darío, Rubén
Reseña biográfica

 
Poeta nicaragüense nacido en Metapa, hoy Ciudad Darío, en 1867.Fue, sin duda alguna, uno de los poetas hispanoamericanos que más decididamente cambió el rumbo de las letras hispánicas.Publicó sus primeros versos a los once años, y a finales del siglo XIX, ya consagrado, publicó “Azul”, obra con la que se inició «oficialmente» el Modernismo Hispanoamericano.Al final de su vida se hundió en un ambiente bohemio, muriendo olvidado por todos en 1916.
 


A Francisca por Ruben Darío

 

A Francisca por Rubén Darío

 
Ajena al dolo y al sentir artero,
llena de la ilusión que da la fe,
lazarillo de Dios en mi sendero,
Francisca Sánchez, acompáñame…
En mi pensar de duelo y de martirio
casi inconsciente me pusiste miel,
multiplicaste pétalos de lirio
y refrescaste la hoja de laurel.
Ser cuidadosa del dolor supiste
y elevarte al amor sin comprender;
enciendes luz en las horas del triste,
pones pasión donde no puede haber.
Seguramente Dios te ha conducido
para regar el árbol de mi fe,
hacia la fuente de noche y de olvido,
Francisca Sánchez, acompáñame…




A Margarita Debayle por Ruben Darío

 

A Margarita Debayle por Ruben Darío

 
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar:
tu acento.
Margarita, te voy a contar
un cuento.
Éste era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes.
Un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.
 Una tarde la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.
La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
y una pluma y una flor.
Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.
Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.
Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.
Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.
Y el rey dijo: «¿Qué te has hecho?
Te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,
que encendido se te ve?»
La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad.»
Y el rey clama: «¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡Qué locura! ¡Qué capricho!
El Señor se va a enojar.»
Y dice ella: «No hubo intento;
yo me fui no sé por qué;
por las olas y en el viento
fui a la estrella y la corté.»
Y el papá dice enojado:
«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo, y lo robado
vas ahora a devolver.»
La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.
Y así dice: «En mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí.»
Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.
La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.
Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.



Abrojos por Ruben Darío

 

Abrojos por Rubén Darío

 
Lloraba en mis brazos vestida de negro,
se oía el latido de su corazón,
cubríanle el cuello los rizos castaños
y toda temblaba de miedo y de amor.
¿Quién tuvo la culpa? La noche callada.
Ya iba a despedirme. Cuando dije “¡Adiós!”,
Ella, sollozando, se abrazó a mi pecho
bajo aquel ramaje del almendro en flor.
Velaron las nubes la pida luna…
Después, tristemente lloramos los dos.
 
 
 
¿Qué lloras? Lo comprendo por Ruben Darío



¿Qué lloras? Lo comprendo por Rubén Darío

 
Todo concluido está.
Pero no quiero verte,
alma mía, llorar.
Nuestro amor, siempre, siempre…
Nuestras bodas… jamás.
¿Quién es ese bandido
que se vino a robar
tu corona florida
y tu velo nupcial?
Mas no, no me lo digas,
no lo quiero escuchar.
Tu nombre es Inocencia
y el de él es Satanás.
Un abismo a tus plantas,
una mano procaz
que te empuja; tú ruedas,
 y mientras tanto, va
el ángel de tu guarda
triste y solo a llorar.
Pero ¿por qué derramas
tantas lágrimas?… ¡Ah!
Sí, todo lo comprendo…
No, no me digas más.



 
Amo, amas por Ruben Darío


 

Amo, amas por Rubén Darío

 
Amar, amar, amar, amar siempre, con todo
el ser y con la tierra y con el cielo,
con lo claro del sol y lo oscuro del lodo;
amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.
Y cuando la montaña de la vida
nos sea dura y larga y alta y llena de abismos,
amar la inmensidad que es de amor encendida
¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!
Balada en honor de las musas de carne y hueso



 
A Gregorio Martínez Sierra por Ruben Darío


 

A Gregorio Martínez Sierra por Rubén Darío

 
Nada mejor para cantar la vida,
y aún para dar sonrisas a la muerte,
que la áurea copa en donde Venus vierte
la esencia azul de su viña encendida.
Por respirar los perfumes de Armida
y por sorber el vino de su beso,
vino de ardor, de beso, de embeleso,
fuérase al cielo en la bestia de Orlando,
¡voz de oro y miel para decir cantando:
la mejor musa es la de carne y hueso!
 
Cabellos largos en la buhardilla,
noches de insomnio al blancor del invierno,
pan de dolor con la sal de lo eterno
y ojos de ardor en que Juvencio brilla;
el tiempo en vano mueve su cuchilla,
el hilo de oro permanece ileso;
visión de gloria para el libro impreso
que en sueños va como una mariposa
y una esperanza en la boca de rosa.
¡La mejor musa es la de carne y hueso!

 
Regio automóvil, regia cetrería,
borla y mucera, heráldica fortuna,
nada son como a la luz de la luna
una mujer hecha una melodía.
Barca de amar busca la fantasía,
no el yatch de Alfonso o la barca de Creso.
Da al cuerpo llama y fortifica el seso
ese archivado y vital paraíso;
pasad de largo, Abelardo y Narciso.
 ¡La mejor musa es la de carne y hueso!

 
Clío está en esta frente hecha de Aurora,
Euterpe canta en esta lengua fina,
Talía ríe en la boca divina,
Melpómene es ese gesto que implora;
en estos pies Terpsícore se adora,
cuello inclinado es de Erato embeleso,
Polymnia intenta a Calíope proceso
por esos ojos en que Amor se quema.
Urania rige todo ese sistema.
¡La mejor musa es la de carne y hueso!

 
No protestéis con celo protestante,
contra el panal de rosas y claveles
 en que Tiziano moja sus pinceles
y gusta el cielo de Beatrice el Dante.
Por eso existe el verso de diamante,
por eso el iris tiéndese y por eso
 humano genio es celeste progreso.
Líricos cantan y meditan sabios:
por esos pechos y por esos labios.
¡La mejor musa es la de carne y hueso!



ENVÍO: 1.907 por Ruben Darío

 

ENVÍO: 1.907 por Rubén Darío

 
Gregorio: nada al cantor determina
como el gentil estímulo del beso.
Gloria al sabor de la boca divina.
¡La mejor musa es la de carne y hueso!



 
Bota, bota, bella niña…por Ruben Darío


 

Bota, bota, bella niña…por Rubén Darío

 
Bota, bota, bella niña,
ese precioso collar
en que brillan los diamantes
como el líquido cristal
de las perlas del rocío matinal.
Del bolsillo de aquel sátiro
salió el oro y salió el mal.
Bota, bota esa serpiente
que te quiere estrangular
enrollada en tu garganta
hecha de nieve y coral.
¡Carne, celeste carne de la mujer!
¡Carne, celeste carne de la mujer! Arcilla
-dijo Hugo-, ambrosía más bien, ¡oh maravilla!,
la vida se soporta,
tan doliente y tan corta,
solamente por eso:
roce, mordisco o beso
en ese pan divino
para el cual nuestra sangre es nuestro vino.
En ella está la lira,
en ella está la rosa,
en ella está la ciencia armoniosa,
en ella se respira
el perfume vital de toda cosa.

 
Eva y Cipris concentran el misterio
del corazón del mundo.
Cuando el áureo Pegaso
en la victoria matinal se lanza
con el mágico ritmo de su paso
hacia la vida y hacia la esperanza,
si alza la crin y las narices hincha
y sobre las montañas pone el casco sonoro
y hacia la mar relincha,
y el espacio se llena
de un gran temblor de oro,
es que ha visto desnuda a Anadiomena.

 
Gloria, ¡oh Potente a quien las sombras temen!
¡Que las más blancas tórtolas te inmolen,
pues por ti la floresta está en el polen
y el pensamiento en el sagrado semen!

 
Gloria, ¡oh sublime, que eres la existencia
por quien siempre hay futuros en el útero eterno!
¡Tu boca sabe al fruto del árbol de la Ciencia
y al torcer tus cabellos apagaste el infierno!

 
Inútil es el grito de la legión cobarde
del interés, inútil el progreso
«yankee», si te desdeña.
Si el progreso es de fuego, por ti arde.
 ¡Toda lucha del hombre va a tu beso,
por ti se combate o se sueña!

 
Pues en ti existe Primavera para el triste,
labor gozosa para el fuerte,
néctar, Ánfora, dulzura amable.
¡Porque en ti existe
el placer de vivir hasta la muerte
ante la eternidad de lo probable…! 


 
¿Cómo decía usted, amigo mío? por Ruben Darío


 

¿Cómo decía usted, amigo mío? por Rubén Darío

 
¿Cómo decía usted, amigo mío?
¿Qué el amor es un río? No es extraño.
Es ciertamente un río
que, uniéndose al confluente del desvío,
va a perderse en el mar del desengaño.
 

 
Cuando cantó la culebra…por Ruben Darío




Cuando cantó la culebra…por Rubén Darío

 
Cuando cantó la culebra,
cuando trinó el gavilán,
cuando gimieron las flores,
y una estrella lanzó un ¡ay!;
cuando el diamante echó chispas
y brotó sangre el coral,
y fueron dos esterlinas
los ojos de Satanás,
entonces la pobre niña
perdió su virginidad.


 

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La fiesta de KIKÍN, EL SALTARÍN , se celebró en el Club Social Miraflores , con CUENTACUENTOS , canciones , ricos bocaditos y mucha alegría. Una historia en rima que fomenta los valores de la alegría, la amistad y el compromiso.

Alfonsina Storni

“Quizá nos encontremos frente a frente algún día, quizá nuestros disfraces nos logremos quitar. Y ahora me pregunto… cuando ocurra, si ocurre, ¿sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?”

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.” G García M.

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.” G García M.
“Los recuerdos son los tesoros que se mantienen atrapados en el almacén de nuestras almas, para mantener el corazón caliente cuando estamos solos.” Becky Aligada

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
entre bocados / al final se escucha / gochisousama

CON MI FAMILIA

CON MI FAMILIA
Confucio veía la familia como el cimiento de la sociedad y sostenía que el respeto y la armonía dentro de ella eran esenciales para el bienestar de todos sus miembros. Consideraba que la familia era el lugar donde se debían aprender los valores morales y éticos, y donde se debían forjar los lazos familiares fuertes y duraderos. Además, destacaba la importancia de los roles y las responsabilidades dentro de la familia, así como la educación como herramienta para mejorar la sociedad. En definitiva, Confucio nos dejó un legado que enfatiza la importancia de la familia como pilar fundamental en nuestras vidas. FUENTE : https://filosofiaoriental.info/que-dice-confucio-de-la-familia/