Mostrando entradas con la etiqueta "SENTIMENTI AMORE PASSIONE ODIO E POESIA". Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta "SENTIMENTI AMORE PASSIONE ODIO E POESIA". Mostrar todas las entradas

viernes, septiembre 25, 2020

BARRET, ELIZABETH

 


 

BARRET, ELIZABETH 



Poeta inglesa nacida en marzo de 1806 en Coxhoe Hall, Durham.Hija de un rico terrateniente, recibió una esmerada educación, gracias a la cual, se interesó desde muy pequeña por la lectura de los clásicos.

En 1920 publicó su primer poema “La batalla de Maratón”, seguida por “Ensayo sobre el hombre y otros poemas” en 1826,  “El serafín y otros poemas” en 1838 -publicación ésta que la elevó a la fama internacional-, “El lamento de los niños” en 1841 y  “El galanteo de Lady Geraldine” en 1844.

Una vieja lesión de columna vertebral debilitó su salud obligándola a usar opio para calmar los dolores. En 1846,  a pesar de la oposición de su padre, contrajo matrimonio con el poeta Robert Browning, con quien se radicó en Paris y posteriormente en Italia. De esta época son sus publicaciones “Sonetos de la portuguesa” en 1850, “Las ventanas de la casa Guidi” en 1851, “Aurora Leigh” en 1856 y “Poemas antes del Congreso” en 1860.

Falleció en Florencia en 1861. Después de su muerte, en 1863,  se editó su última producción poética: “Últimos poemas”. 



  ALÉJATE DE MÍ…BARRET, ELIZABETH

 
Aléjate de mí. Mas sé que, para siempre,
he de estar en tu sombra. Ya nunca, solitaria,
irguiéndome en los mismos umbrales de mi vida
recóndita, podré gobernar los impulsos

de mi alma, ni alzar la mano como antaño,
l sol, serenamente, sin que perciba en ella
o que intenté hasta ahora apartar: el contacto
e tu mano en la mía. Esta anchurosa tierra 

con que quiso alejarnos el destino, en el mío
deja tu corazón, con latir doble. En todo
lo que hiciere o soñare estás presente, como 

 en el vino el sabor de las uvas. Y cuando
por mí rezo al Señor, en mis ruegos tu nombre
escucha y ve en mis ojos mezclarse nuestras lágrimas.
Versión de Màrie Manent

 





  ALMAS DE FLORES DE BARRET, ELIZABETH

 
Nos quedamos contigo, rezagadas,
las últimas de aquella muchedumbre,
como voz de quien canta
y sus propias canciones le enamoran.
Somos perfume y alma
de la flor y el capullo.
Tus pensamientos nos llevamos, cuando
nuestro aliento respiras,
hacia los amarantos de esplendores,
que en las colinas arden,
hacia tiernas campanas de los lirios
y grises heliotropos;
hacia llanos cubiertos de amapolas, que guardan
tal aliento de sueño y tal sonrojo,
que, al cruzarlas, los ángeles
habrán de parecerte más blancos todavía;
hacia el sesgo del río, de ajo silvestre orlado,
donde te solazaste un día entero,
hasta que tu sonrisa trocábase en devota
y el rezo florecía;
hacia la rosa oculta en el boscaje,
que vertía sus gotas de rocío en tu sueño;
y hacia aquellos asfódelos floridos
donde tu paso hundiste.
Tiramos de tu ropa
y tu pelo alisamos;
desfallecemos entre nuestras quejas
y sufrimos, perdidas por los aires. 

 Versión de Màrie Manent
 



CATALINA A CAMOENS DE BARRET, ELIZABETH

 
 Al morir mientras él se encuentra en el extranjero
y aludiendo a los versos en los que el poeta
se refería a su dulce mirar. 

 No entrarás por esta puerta
que contemplo sin cesar.
¡Adiós! Se va la esperanza,
viene la muerte, no tú.
Ven, amor mío,
ven a cerrar
estos ojos que llamaste
los de más dulce mirar. 

 Cuando oía tu canción
en antiguas primaveras,
olvidando otros elogios
sólo escuchaba los tuyos,
y repetía
el corazón:
Benditos sean mis ojos
si le parecen tan dulces. 

 Todo cambia y esta tarde
baña un sol frío la puerta.
¿Susurrarías ahora
igual que antes: Te amo mucho…
cuando la muerte
nubla triunfal
los ojos que ayer llamaste
los de más dulce mirar? 

 Si estuvieras a mi lado
junto a la cama en que muero,
aunque antaño desdeñaste
su hermosura, sé que ahora
los llamarías
siendo veraz,
por el amor que hay en ellos,
los de más dulce mirar. 

 Y si entonces los mirases
y ellos te viesen a ti,
todo su brillo perdido
volverían a tener.
Por el amor
y de verdad
fueran belleza radiante
los de más dulce mirar. 

 Pero, ay, que sólo me ves
con ojos de enamorado
como una leve sonrisa
soñando tras abanicos;
y así repites
sin saber más
en tus serenos ensueños:
los de más dulce mirar. 

 Mientras el alma se sale
de mi cuerpo lento y pálido,
siempre ansioso por oír
estas palabras de amor,
¡oh, mi poeta,
ven a mí ya!
Tardío amor, ven, son tuyos
los de más dulce mirar. 

 Poeta mío, profeta,
al alabar su dulzura,
¿es que no viste que está
apagándose su luz?
¿Es que no viste
que ya jamás
devolvería la tumba
los de más dulce mirar? 

 Silencio. Sólo se escucha
el surtidor en el patio,
cae el agua sobre el mármol
como cae el corazón
desde el suspiro
hasta la muerte,
muerte que anuncia su triunfo
sobre los ojos más dulces. 

 ¿Vendrás? Me siento muy sola,
todo es amargo a mi lado,
y tu voz, amado mío,
no me despierta los párpados.
Ha muerto amor,
llorad, llorad,
junto al ciprés si es que fuisteis
los de más dulce mirar. 

 Sonaba el ángelus, cerca
de aquel convento paseábamos
y los coros atraían
los ángeles al coloquio.
Veía el cielo
el alma audaz.
Sonreíste. ¿Es eso impuro,
los de más dulce mirar? 

 Al pasar en tu caballo
y ver tras la celosía
de aquel palacio otro rostro
que no es el rostro de siempre,
¿en un murmullo
repetirás:
Desde aquí me contemplasteis,
los de más dulce mirar? 

 Cuando las damas en torno
de tu guitarra te digan:
Canta, poeta, los versos
de la dama que murió,
¿entre las lágrimas,
no fingirás
entonando la canción
de la del dulce mirar? 

 ¡Oh, melodiosas palabras
muchas veces repetidas!
Entre todas tus canciones
la mejor ésta será,
la escucha el alma
una vez más
entre el ruido de este mundo…
Los de más dulce mirar. 

 El clérigo va a rezar,
el coro está de rodillas,
otras músicas solemnes
el alma pronto oirá.
¡Oh, miserere,
oh, ten piedad!
Ya no será Catalina
la de más dulce mirar. 

 Guarda esta cinta que es mía
(me la quité del cabello),
y cuando llores sobre ella
no te sentirás tan solo,
pues desde el cielo
yo sin cesar
en ti posaré estos ojos,
los de más dulce mirar. 

 Pero ahora, cuando aún
estoy aquí, brillan más;
tú, amor mío, echa en olvido
todo lo que es mi pasado:
estas palabras
dedicarás
a otra más bella que yo:
la de más dulce mirar. 

 Pero, ¿qué hacéis, ojos míos?
Sois desleales si el llanto
dejáis caer por el bien
de su esperanza y su vida.
Sería indigno
para el mortal
que un llanto ruin enturbiara
los de más dulce mirar. 

 Velaré por su futuro,
bendeciré su esplendor;
quiero que cante a otros ojos
de mirar mucho más dulce.
Que los proteja
su ángel guardián,
y que sean para él
los de más dulce mirar. 

 Versión de Carlos Pujol

 





  DE MI CABELLO NUNCA DI UN RIZO… BARRET, ELIZABETH

 
 De mi cabello nunca di un rizo a ningún hombre,
amado mío, salvo el que te ofrezco ahora
y, pensativamente, en toda su largura
sombría, voy ciñendo en torno de mis dedos. 

 Tómalo. Ya mis días de juventud pasaron;
ya al paso alborozado no tiembla mi cabello,
ni prendo en él la rosa o los brotes del mirto,
como las chicas suelen: ya sólo puede, en pálidas 

 mejillas, sombrear las huellas de mi llanto,
y se avezó a soltarse cuando a la frente inclina
con su arte el dolor. Temí que las tijeras 

 fúnebres lo cortaran primero, y ha vencido
tu amor. Tómalo. Puro como antaño, hallarás
el beso que, al morir, en él dejó mi madre. 

 Versión de Màrie Manent
 




  ¿DE QUÉ MODO TE QUIERO?  DE BARRET, ELIZABETH

 
 ¿De qué modo te quiero? Pues te quiero
hasta el abismo y la región más alta
a que puedo llegar cuando persigo
los límites del Ser y el Ideal. 

 Te quiero en el vivir más cotidiano,
con el sol y a la luz de una candela.
Con libertad, como se aspira al Bien;
con la inocencia del que ansía gloria. 

 Te quiero con la fiebre que antes puse
en mi dolor y con mi fe de niña,
con el amor que yo creí perder 

 al perder a mis santos… Con las lágrimas
y el sonreír de mi vida… Y si Dios quiere,
te querré mucho más tras de la muerte. 

 Versión de Carlos Pujol
 




  DILO, DILO OTRA VEZ… BARRET, ELIZABETH

 
 Dilo, dilo otra vez, y repite de nuevo
que me quieres, aunque esta palabra repetida,
en tus labios, el canto del cuclillo recuerde.
Y no olvides que nunca la fresca primavera 

 llegó al monte o al llano, al valle o a los bosques,
en su entero verdor, sin la voz del cuclillo.
Me saluda en las sombras, amado mío, incierta,
esa voz de un espíritu, y en mi duda angustiosa, 

 clamo: «¡Vuelve a decir que me quieres!» ¿Quién
teme un exceso de estrellas, aunque los cielos colmen,
o un exceso de flores ciñendo todo el año? 

 Di que me quieres, di que me quieres: renueva
el tañido de plata ; mas piensa, amado mío,
en quererme también con el alma, en silencio. 

 Versión de Màrie Manent
 




  ES VERDAD QUE DE ESTAR MUERTA… BARRET, ELIZABETH

 
 ¿Es verdad que de estar muerta sintieras
menos vida en ti mismo sin la mía?
¿Que no brillara el sol lo mismo que antes
sabiéndome en la noche del sepulcro? 

 ¡Qué estupor, amor mío, cuando vi
en tu carta todo eso! Yo soy tuya…
Pero… ¿tanto te importo? ¿Cómo puedo
servirte vino con mi mano trémula? 

 Renunciaré a los sueños de la muerte
volviendo a las miserias del vivir.
¡Ámame, amor, tu soplo resucita! 

 Otras cambiaron por amor su rango,
y yo por ti el sepulcro, la dulzura
celestial por la tierra aquí contigo. 

 Versión de Carlos Pujol

 





  ¡MIS CARTAS! BARRET, ELIZABETH

 
 ¡Mis cartas! Papel muerto… mudo y blanco…
Y no obstante palpitan esta noche
en mis trémulas manos cuando aflojo
la cinta y caen sobre mis rodillas. 

 Ésta decía: Dame tu amistad…
Ésta fijaba un día en primavera
para tocar mi mano… casi nada,
¡pero cuánto lloré! Ésta… un papel… 

 decía: Te amo, y yo me estremecí
como si Dios rasgase mi pasado.
Ésta, Soy tuyo… pálida la tinta 

 por estar junto a un pecho tumultuoso.
Y esta última… ¡oh, amor!, no fuese digna
de lo que dices si lo repitiera. 

 Versión de Carlos Pujol
 




  NO ME ACUSES, TE RUEGO…BARRET, ELIZABETH

 
 No me acuses, te ruego, por la excesiva calma
o tristeza del rostro, cuando estoy a tu vera,
que hacia opuestos lugares miramos, y dorarnos
no puede un mismo sol la frente y el cabello. 

 Sin angustia ni duda me miras siempre, como
a una abeja encerrada en urna de cristales,
pues en templo de amor me tiene el sufrimiento
y tender yo mis alas y volar por el aire 

 sería un imposible fracaso, si probarlo
quisiera. Pero cuando yo te miro, ya veo
el fin de todo amor junto al amor de ahora, 

 más allá del recuerdo escucho ya el olvido;
como quien, en lo alto reposando, contempla
más allá de los ríos, tenderse el mar amargo. 

 Versión de Màrie Manent
 




  OH, AMOR MÍO, AMOR MÍO… BARRET, ELIZABETH

 
 Oh, amor mío, amor mío, cuando pienso
que existías ya entonces, hace un año,
cuando yo estaba sola aquí en la nieve
y no vi tus pisadas ni escuché
tu voz en el silencio… Mi cadena,
eslabón a eslabón, iba midiendo
como si no pudiese verme libre
por tu posible mano… ¡Hasta beber
la prodigiosa copa de la vida!
¡Qué extraño no sentirte en el temblor
del día o de la noche, voz, presencia,
ni adivinarte en esas flores blancas!
Yo era ciega lo mismo que el ateo
que no descubre a Dios al que no ve. 

 Versión de Màrie Manent
 



  QUE HA CAMBIADO, DIJERA…BARRET, ELIZABETH 

 
 Que ha cambiado, dijera, toda la faz del mundo,
desde que oí los pasos de tu alma moverse
levemente, ¡oh, muy leves!, junto a mí, deslizándose
entre mí y aquel borde terrible de la muerte 

 tan clara, donde hundirme creí; mas fuí elevada
hasta el amor y pude saber un nuevo ritmo
para mecer la vida. La copa de amarguras
que Dios nos da al nacer, apuraré gustosa, 

 loando su dulzura, amor mío, a tu lado.
El nombre de las tierras y el del cielo se mudan
según donde estés tú o hayas de estar un día. 

 Y este laúd y el canto mío, que quise antaño
(los ángeles canoros bien lo saben), los quiero
sólo porque tu nombre se mezcla en lo que dicen. 

 Versión de Màrie Manent

 




  SI HAS DE AMARME…BARRET, ELIZABETH

 
 Si has de amarme que sea solamente
por amor de mi amor. No digas nunca
que es por mi aspecto, mi sonrisa, el modo
de hablar o por un rasgo de carácter 

 que concuerda contigo o que aquel día
hizo que nos sintiéramos felices…
Porque, amor mío, todas estas cosas
pueden cambiar, y hasta el amor se muere. 

 No me quieras tampoco por las lágrimas
que compasivo enjugas en mi rostro…
¡Porque puedo olvidarme de llorar 

 gracias a ti, y así perder tu amor!
Por amor de mi amor quiero que me ames,
para que dure amor eternamente. 

 Versión de Carlos Pujol

 




 Y NO OBSTANTE EL AMOR POR SER AMOR…
BARRET, ELIZABETH

 
 Y no obstante el amor por ser amor
es bello. Igual llamea reluciente
un gran templo y la hierba. El mismo fuego
arde quemando el cedro y la cizaña. 

 Y el amor es un fuego; y cuando digo
te quiero, oh Dios, te quiero, ante tus ojos
me transfiguro en esplendor y siento
mi cara centelleante que deslumbra. 

 En el amor no puede haber ruindad
aunque amen los más ruines de los seres,
que cuando aman a Dios Él los acepta. 

 Y en la apariencia ruin de lo que soy
refulge el sentimiento y purifica
por ser fruto de amor lo que es de carne. 

Versión de Carlos Pujol

jueves, septiembre 24, 2020

LA NIÑA DE LAMPARA AZUL

 LA NIÑA DE LAMPARA AZUL

…************

___d88888888b_____d888888b

__d88?____d88b___d88b____`88b

_d8?_________d888b_________`8b

_8b_________________________d8

_b8__________ ________d8888b___d8888b

__d8_____AL_DI LA__d8?______________d8b

___8ba____________d88________________8a

____`8da___________8b___OI PUI AMORE__8

______`Y8b__________d8_____________ad8

________`8b__________8ba_________ad8

__________`88_____88__`8da______ab8?

____________8b___d8_____`Y8___8Y?

_____________`b_d?________`8_8?

_________ PER ME, PER ME, SOLTANTO PERME ________

En el pasadizo nebuloso

cual mágico sueño de Estambul,

su perfil presenta destelloso

la niña de la lámpara azul.

Ágil y risueña se insinúa,

y su llama seductora brilla,

tiembla en su cabello la garúa

de la playa de la maravilla.

Con voz infantil y melodiosa

en fresco aroma de abedul,

habla de una vida milagrosa

la niña de la lámpara azul.

Con cálidos ojos de dulzura

y besos de amor matutino,

me ofrece la bella criatura

un mágico y celeste camino.

De encantación en un derroche,

hiende leda, vaporoso tul;

y me guía a través de la noche

la niña de la lámpara azul.

Jose Maria Eguren

…************

___d88888888b_____d888888b

__d88?____d88b___d88b____`88b

_d8?_________d888b_________`8b

_8b_________________________d8

_b8__________ ________d8888b___d8888b

__d8_____AL_DI LA__d8?______________d8b

___8ba____________d88________________8a

____`8da___________8b___OI PUI AMORE__8

______`Y8b__________d8_____________ad8

________`8b__________8ba_________ad8

__________`88_____88__`8da______ab8?

____________8b___d8_____`Y8___8Y?

_____________`b_d?________`8_8?

_________ PER ME, PER ME, SOLTANTO PERME ________

 

viernes, agosto 16, 2019

ÁRBOL SAGRADO : A MI PADRE DE FANNY JEM WONG EN LA VOZ DEL DECLAMADOR Y...

ÁRBOL SAGRADO :  A MI PADRE DE FANNY JEM WONG

 

ÁRBOL SAGRADO:A MI PADRE

Cobija amor bajo el influjo de la magia de tu reino
purpúreas penas y amargas soledades
Abraza entre tus raíces mi mundo de cristales rojos
y bajo tu copa celestial ,cúbreme de las tempestades
Dale a este corazón los símbolos de tu fortaleza y de tu aliento.

Que tu tronco sea el eterno vínculo entre nuestras almas
Viste, con tus himnos sagrados de primavera, el campo santo
Cubre de oro y de sangre los cabellos de tu triste princesa
Borda de prisa el edredón de flores que le dé abrigo
Aleja los peligros y la funesta oscuridad que amenaza.

Acaricia, entre melancólicos susurros, el entendimiento
Y sea tu veneno y fuego procesión de espantasombras
En cada piedra ordena que sea grabada una hoja con nuestros nombres
¡Guerrero! Levanta la espada en honor a la justicia…
¡Protégeme!

Oculta las frambuesas que me alimentan con tus hojas amarillas
y, bajo tu copa mullida, dame tranquilidad entre tus ramas
No pierdas jamás el grueso abrigo en invierno,
No dejes que me vean, cúbreme de encajes verdes
Sean tus tiernos brotes inspiración sabia de estas manos.

Aleja, con tu aroma,a los demonios, serpientes y vacíos
Limpia, con la sabiduría de tus cantos, los estanques de fango
Neutraliza el olor de azufre que enferma el alma y la mente
Sé fuente eterna, sabio protector y espejo de mis letras
Mística plegaria, oración divina, cazador de demonios.

Multiplica, entre tus bosques, fuentes de aguas límpidas
Enriquece las crecientes flores de loto. ¡Multiplícalas!
Revela, en cada escritura que inspiras, todas mis estaciones
Y, cuando la comprensión se aleje,
déjame dormir para siempre … a los pies … de tu sombra.

Te amo, papá
Fanny Jem Wong
27.05.07
“Muchos pozos oscuros encontraré en el camino,
pero a cada paso que mis pies avancen… estos se secarán...¡Así sea!”
JEM

 


jueves, junio 13, 2019

Cartas de Frida Kahlo a Diego Rivera

 

Cartas de Frida Kahlo a Diego Rivera


Diego:

Nada comparable a tus manos ni nada igual al oro-verde de tus ojos.
Mi cuerpo se llena de ti por días y días.
Eres el espejo de la noche. La luz violeta del relámpago.
La humedad de la tierra. El hueco de tus axilas es mi refugio.
Toda mi alegría es sentir brotar la vida de tu fuente-flor que la mía guarda para llenar todos los caminos de mis nervios que son los tuyos

Mi Diego:

Espejo de la noche.
Tus ojos espadas verdes dentro de mi carne, ondas entre nuestras manos.
Todo tú en el espacio lleno de sonidos - En la sombra y en la luz. Tú te llamarás Auxocromo el que capta el color. Yo Cromoforo - La que da el color.
Tú eres todas las combinaciones de números. La vida.
Mi deseo es entender la línea la forma el movimiento. Tú llenas y yo recibo. Tu palabra recorre todo el espacio y llega a mis células que son mis astros y va a las tuyas que son mi luz.

Frida Kahlo nació en Kahlo 1907 y muere en 1954. A los 21 se casa con Diego Rivera. Pasaron su relación entre tormentas, Rivera ocupado en sus andanzas con otras mujeres, Frida, bisexual, devolviendo gentilezas. Frida intentó romper con Diego pero el afecto de alguna manera perduró "hasta que la muerte" los separó de manera definitiva.













viernes, mayo 10, 2019

PABLO NERUDA!! Poema 20 - Puedo escribir los versos mas tristes esta no...


PABLO NERUDA!!  
Poema 20 - Puedo escribir los versos más tristes esta no...
Poema XX.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: “La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.”

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los últimos versos que yo le escribo.


Pablo Neruda, de Veinte poemas de amor y una canción desesperada 
 (1924)


viernes, abril 19, 2019

Carta de Pablo Neruda a Matilde Urrutia

 

Carta de Pablo Neruda a Matilde Urrutia


Señora mía muy amada, gran padecimiento tuve al escribirte estos mal llamados sonetos y harto me dolieron y costaron, pero la alegría de ofrecértelos es mayor que una pradera. Al proponérmelo bien sabía que al costado de cada uno, por afición electiva y elegancia, los poetas de todo tiempo dispusieron rimas que sonaron como platería, cristal o cañonazo. Yo, con mucha humildad hice estos sonetos de madera, les di el sonido de esta opaca y pura substancia y así deben llegar a tus oidos. Tu y yo caminando por bosques y arenales, por lagos perdidos, por cenicientas latitudes, recogimos fragmentos de palo puro, de maderos sometidos al vaivén del agua y la intemperie. De tales suavizadísimos vestigios construí con hacha, cuchillo, cortaplumas, estas madererías de amor y edifiqué pequeñas casas de catorce tablas para que en ellas vivan tus ojos que adoro y canto. Así establecidas mis razones de amor te entrego esta centuria: sonetos de madera que sólo se levantaron porque tú les diste la vida.

Octubre de 1959
 
El 28 de octubre de 1966, Pablo Neruda formaliza su relación con Matilde Urrutia, casándose por el civil en su casa de Isla Negra.


sábado, marzo 09, 2019

Cartas de Henry Miller a Brenda Venus

 

Cartas de Henry Miller a Brenda Venus

  
Te llamé anoche hacia las diez y media pero no contestaste ¿Estabas fuera o en la cama con otro amante? ¿Has contestado alguna vez mientras estabas haciendo el amor o te has puesto el teléfono entre las piernas? (…) Recibir una montaña de cartas de una belleza como tú me pone un poco caliente (…) Lo importante no es cuándo empiezas a joder sino cómo lo haces. Con el corazón y el alma o sólo con el coño (…) Dios, si pareces violable. Perdona que te lo diga así pero no puedo evitarlo. Parece como si estuvieses lista para ser forzada (…) Me siento culpable por hacerte insinuaciones. A decir verdad estoy profundamente enamorado de una mujer. Es un amor eterno y lo digo en serio. Pero soy un hombre y siempre estoy enamorado de una o de dos o de tres o de cuatro (…) Si los periodistas se enteraran de lo nuestro me ridiculizarían hasta la muerte.
 

_________________________
 
 
 
Me gustaría poder escribirte en ruso, en azteca, en armenio y en iraní. Porque eres ilimitada. Eres lo que los griegos llaman `nada en moderación`. Eres Mona, Anaïs, Lisa, tout le monde, todas combinadas. Fuego, aire, tierra, océano, cielo y estrellas.

Y ahora un hombre de 87 años, locamente enamorado de una mujer joven que me escribe las más extraordinarias cartas, que me ama a morir, que me mantiene vivo y enamorado (un perfecto amor por vez primera) que me escribe tan profundas y emocionantes reflexiones que me siento feliz y confuso como sólo un adolescente podría estarlo. Pero por encima de todo, agradecido, y afortunado. ¿Merezco realmente tan hermosos elogios como tú me dedicas? Haces que me pregunte quién soy exactamente, si me conozco en realidad y qué soy. Me tienes en el misterio. Por lo cual aún te amo más. Caigo de rodillas y rezo por ti, te bendigo con la poca santidad que hay en mí. Viaja feliz, mi queridísima Brenda y no lamentes nunca este romance a mitad de tu joven vida. Los dos hemos sido bendecidos. No somos de este mundo. Somos las estrellas y el universo de más allá.

Larga vida a Brenda Venus. ¡Dios le conceda dicha, plenitud y amor eterno!


Cuando Brenda Venus entró en su vida, Henry volvió a ser el joven y rebelde amante de sus primeros libros. Miller acababa de salir de una desgraciada experiencia matrimonial con la pianista japonesa Hoki y su auto confianza estaba tan maltrecha como su salud. Brenda le devolvió la ilusión y la vida, como un adolescente enamorado.
 

miércoles, diciembre 12, 2018

"La campana hendida" Charles Baudelaire




"La campana hendida"
Charles Baudelaire

 
"En las noches de invierno es amargo y es dulce
Escuchar, junto al fuego que palpita y humea,
Como se alzan muy lentos los recuerdos lejanos
Al son de carillones que suenan en la bruma.

¡Feliz campana aquella de enérgica garganta
Que, pese a su vejez, conservada y alerta,
Con fidelidad lanza su grito religioso
Como un viejo soldado que vigila en su tienda!

Pero mi alma está hendida, y, cuando en sus hastíos,
Quiere poblar de cantos la frialdad nocturna,
Con frecuencia sucede que su cansada voz

Semeja al estertor de un herido olvidado
Junto a un lago de sangre, bajo un montón de muertos,
Que expira, sin moverse, entre esfuerzos inmensos".

jueves, noviembre 22, 2018

Carta de Victor Hugo a Adéle Foucher (fragmento)

“Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho.

Jean Jacques Rousseau


Carta de Victor Hugo a Adéle Foucher (fragmento)



Carta de Victor Hugo a Adéle Foucher (fragmento)


20 de octubre en la noche

Esta es una carta muy importante, Adéle; de ahora en adelante todo entre nosotros depende de la impresión que te cause. Trataré de ordenar coherentemente algunas ideas, y ciertamente tendré que desvelarme esta noche peleando de nuevo. Voy a hablarte seria e intimamente, y sólo deseo que ello pueda ser en persona, porque entonces podré tener tu respuesta (que esperaré con gran impaciencia) en el acto, y juzgar por mí mismo, por tu expresión, el efecto que mis palabras están teniendo sobre tí, un efecto que será crucial para decidir nuestro futuro común.

Hay una palabra Adéle, que aparentemente hasta ahora hemos tenido miedo de usar -la palabra amor-, no obstante que lo que siento por tí es amor genuino; el problema es uno de complicidad: si lo que sientes por mí es también amor.

Esta carta removerá esta duda, sobre cuya resolución depende mi vida entera. [...]

martes, octubre 16, 2018

Julio Cortázar sobre la soledad y la amistad


Julio Cortázar

Julio Cortázar sobre la soledad y la amistad


Un pequeño fragmento de una entrevista al escritor y poeta argentino Julio Cortázar, en donde trata temas  como la soledad y la amistad.


 .

sábado, mayo 19, 2018

LORD BYRON Londres-Inglaterra, 1788 - Messolonghi-Grecia, 1824

LORD BYRON
Londres-Inglaterra, 1788 - Messolonghi-Grecia, 1824

 




CUANDO NOS SEPARAMOS...

Cuando nos separamos
en silencio y con lágrimas,
con el corazón medio roto,
para apartarnos por años,
tu mejilla se tornó pálida y fría
y tu beso aún más frío...
Aquella hora predijo
en verdad todo este dolor.
El rocío de la mañana
resbaló frío por mi frente
y fue como un anuncio
de lo que ahora siento.

Tus juramentos se han roto
y tu fama ya es muy frágil;
cuando escucho tu nombre
comparto su vergüenza.
Cuando te nombran delante de mí,
un toque lúgubre llega a mi oído
y un estremecimiento me sacude.
¿Por qué te quise tanto?
Aquellos que te conocen bien
no saben que te conocí:
Por mucho, mucho tiempo
habré de arrepentirme de ti
tan hondamente,
que no puedo expresarlo.

En secreto nos encontramos,
y en silencio me lamento
de que tu corazón pueda olvidar
y tu espíritu engañarme.
Si llegara a encontrarte
tras largos años,
¿cómo habría de saludarte?
¡Con silencio y con lágrimas!

Versión de Arturo Rizzi



ACUÉRDATE DE MÍ

Llora en silencio mi alma solitaria,
excepto cuando está mi corazón
unido al tuyo en celestial alianza
de mutuo suspirar y mutuo amor.

Es la llama de mi alma cual lumbrera,
que brilla en el recinto sepulcral:
casi extinta, invisible, pero eterna...
ni la muerte la puede aniquilar.

¡Acuérdate de mí!... Cerca a mi tumba
no pases, no, sin darme una oración;
para mi alma no habrá mayor tortura
que el saber que olvidaste mi dolor.

Oye mi última voz. No es un delito
rogar por los que fueron. Yo jamás
te pedí nada: al expirar te exijo
que vengas a mi tumba a sollozar.

Versión de Enrique Álvarez Bonilla

Featured Post

Los 200 tusanes del bicentenario del centro cultural digital Tusanaje-秘从中来

Los 200 tusanes del bicentenario del centro cultural digital Tusanaje-秘从中来       200 tusanes del bicentenario El centro cultural digital ...

RICARDO GONZÁLEZ VIGIL , PILAR GONZÁLES VIGIL Y FANNY JEM WONG

RICARDO GONZÁLEZ VIGIL , PILAR GONZÁLES VIGIL Y FANNY JEM WONG
La fiesta de KIKÍN, EL SALTARÍN , se celebró en el Club Social Miraflores , con CUENTACUENTOS , canciones , ricos bocaditos y mucha alegría. Una historia en rima que fomenta los valores de la alegría, la amistad y el compromiso.

Alfonsina Storni

“Quizá nos encontremos frente a frente algún día, quizá nuestros disfraces nos logremos quitar. Y ahora me pregunto… cuando ocurra, si ocurre, ¿sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?”

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.” G García M.

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.” G García M.
“Los recuerdos son los tesoros que se mantienen atrapados en el almacén de nuestras almas, para mantener el corazón caliente cuando estamos solos.” Becky Aligada

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
entre bocados / al final se escucha / gochisousama

CON MI FAMILIA

CON MI FAMILIA
Confucio veía la familia como el cimiento de la sociedad y sostenía que el respeto y la armonía dentro de ella eran esenciales para el bienestar de todos sus miembros. Consideraba que la familia era el lugar donde se debían aprender los valores morales y éticos, y donde se debían forjar los lazos familiares fuertes y duraderos. Además, destacaba la importancia de los roles y las responsabilidades dentro de la familia, así como la educación como herramienta para mejorar la sociedad. En definitiva, Confucio nos dejó un legado que enfatiza la importancia de la familia como pilar fundamental en nuestras vidas. FUENTE : https://filosofiaoriental.info/que-dice-confucio-de-la-familia/