sábado, febrero 19, 2022

Paul Celan Canción a una dama en la sombra

Canción a una dama en la sombra

Cuando la Taciturna llegue y decapite los tulipanes,

¿Quién saldrá ganando?

                    ¿Quién saldrá perdiendo?

                            ¿Quién se asomará a la ventana?

¿Quién pronunciará primero su nombre?

Alguien que es portador de mis cabellos.

Los lleva como se lleva a los muertos en las manos.

Los lleva como llevó el cielo mis cabellos aquel año en que amé.

Los lleva así por vanidad.

Ese saldrá ganando.

                No saldrá perdiendo.

                        No se asomará a la ventana.

No pronunciará su nombre.

Es alguien que está en posesión de mis ojos.

Los tiene desde que se cierran los portones.

Los lleva en los dedos, como anillos.

Los lleva como añicos de fruición y zafiro:

era ya mi hermano en otoño;

y ya cuenta los días y las noches.

Ese saldrá ganando.

                No saldrá perdiendo.

                        No se asomará a la ventana.

Pronunciará su nombre el último.

Es alguien que tiene lo que dije.

Lo lleva bajo el brazo, como un bulto.

Lo lleva como el reloj su peor hora.

Lo lleva de umbral en umbral, mas no lo arroja.

Ese no saldrá ganando.

                Saldrá perdiendo.

                            Se asomará a la ventana.

Pronunciará su nombre el primero.

Será decapitado con los tulipanes.

De Amapola y memoria, 1952. Versión de Felipe Boso.

 

miércoles, febrero 16, 2022

POESÍA CHINA : AGUAS DE PRIMAVERA POR DU FU

AGUAS DE PRIMAVERA POR DU FU

 

AGUAS DE PRIMAVERA POR DU FU


El tercer mes, y las flores de durazno
flotan sobre las ondas del río.
La corriente recupera sus viejas huellas,
y al amanecer inunda ya los límites de la playa.
El verde esmeralda riela ante el portón de ramas,
en tanto yo reparo mis aparejos
y dejo caer un cebo perfumado.
Ato los tubos de bambú para regar el huertecillo.
Ya son legión los pájaros que llegan volando
y en ruidos algarabía se disputan el baño.

No tengas nada en las manos... por Fernando Pessoa


No tengas nada en las manos... por Fernando Pessoa
No tengas nada en las manos...
por Fernando Pessoa


No tengas nada en las manos
ni una memoria en el alma,

que cuando un día en tus manos
pongan el óbolo último,

cuando las manos te abran
nada se te caiga de ellas.

¿Qué trono te quieren dar
que Atropos no te lo quite?

¿Qué laurel que no se mustie
en lo arbitrios de Minos?

¿Qué horas que no te conviertan
en la estatura de sombra

que serás cuando de noche,
estés al fin del camino?

Coge las flores, mas déjalas
caer, apenas miradas.

Al sol siéntate. Y abdica
para ser rey de ti mismo.

 



jueves, febrero 03, 2022

Oh Dioses de Marco Martos : Para Bruno Rosario Candelier

Oh Dioses de  Marco Martos : Para Bruno Rosario Candelier


 Oh Dioses

Para Bruno Rosario Candelier
Oh Dioses del Olimpo, Oh Deidad de los cristianos,
Oh Buda, Oh mares de la infancia, Oh sol querido,
denme soltura en lo que escribo en mi canto afilado,
serenidad en cada verso y a veces algo áspero,
que mis palabras sean claras, que lleguen sobrias
al corazón de hombres y mujeres, que estén
siempre contra las guerras, que prevalezcan
sus afectos por los niños, las plantas y animales.

miércoles, febrero 02, 2022

Fuga de la muerte de Paul Celan

 

Fuga de la muerte de Paul Celan


 

Fuga de la muerte de Paul Celan

Negra leche del alba la bebemos al atardecer
la bebemos a mediodía y en la mañana y en la noche
           bebemos y bebemos
cavamos una tumba en el aire no se yace estrechamente en él
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus
           mastines
silba a sus judíos hace cavar una tumba en la tierra
ordena tocad para la danza

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos en la mañana y al mediodía te bebemos al atardecer
          bebemos y bebemos
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita cavamos una tumba en el aire no
se yace estrechamente en él
Grita cavad unos la tierra más profunda y los otros cantad sonad
empuña el hierro en la cintura lo blande sus ojos son azules
cavad unos más hondo con las palas y los otros tocad para la
            danza

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía y la mañana y al atardecer
           bebemos y bebemos
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita él juega con las serpientes
Grita sonad más dulcemente la muerte la muerte es un maestro
          venido de Alemania
grita sonad con más tristeza sombríos violines y subiréis como
          humo en el aire
y tendréis una tumba en las nubes no se yace estrechamente allí

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos a mediodía la muerte es un maestro venido de
          Alemania
te bebemos en la tarde y la mañana bebemos y bebemos
la muerte es un maestro venido de Alemania sus ojos son azules
te hiere con una bala de plomo con precisión te hiere
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
azuza contra nosotros sus mastines nos sepulta en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un maestro venido
           de Alemania
tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita

De Amapola y memoria, 1952. Versión de José Ángel Valente

 

sábado, enero 29, 2022

Almafuerte - Por qué no mandas

 

Almafuerte - Por qué no mandas

 

¿Por qué no mandas?

Como al nacer el sol en el oriente
los negros lomos de la tierra inflama,
como Dios al mirar sobre los pueblos
de ansias de lo mejor llena las almas
en mis tinieblas
casi macabras,
como un rayo de sol fue tu sonrisa,
fulguración de Dios fue tu mirada.
Como brilló una luz en el desierto
para salvar a una nación esclava,
como cruzó una estrella los espacios
al comenzar la redención humana,
respladecientes,
a llamaradas,
surgieron, en mi senda, tu sonrisa
y en mi noche angustiosa, tu mirada.
Como el riego copioso de la nube
las duras glebas del erial ablanda,
y los aíres impuros purifica
del polvo impuro que su azul empaña,
lluvia de oro,
sonora y franca,
humedeció mis penas tu sonrisa,
purificó mis besos tu mirada.
Como el endeble cráneo de los hombres,
a pesar de caber en sus dos palmas,
la inmensidad del universo encierra
y sus ruines paredes no se rajan;
así el parvo
duomo de mi alma,
está como la aurora tu sonrisa
¡como todos los orbes tu mirada!
Cómo pájaro y flor en las agrestes,
pavorosas llanuras desoladas,
son retoques audaces que proyectan
vida, valor, perfume, resonancia:
en mi solemne,
desierta pampa,
como cántico y flor fue tu sonrisa,
como cántico y flor fue tu mirada.
Como pugna una fuerza prodigiosa
detrás de cada sol y cada larva,
en las moles del mar y del rocío,
en el grano de trigo y la montaña;
tú no me tocas,
tú no me hablas,
y eres la sola vida de mi vida,
su voluntad, su numen, su palanca.
Como en la plena luz del mediodía
semejan un incendio las cañadas,
y a los oblicuos rayos de la tarde
tranquilos mares de bruñida plata,
sol de virtudes,
astro que ama,
tú, sobre todos mis dolores juntos,
las ilusiones de tu luz levantas.
Como al Señor querría el Angel malo,
si el Señor le volviese la esperanza
y en el vacio enorme de aquel odio
la enormidad de su perdón volcara,
así a raudales,
así a cascadas,
se ha inundado mi pecho de un cariño
que por cielos y tierras se derrama.
Cariño universal que me transporta
más aláa de mis dudas y mis ansias,
que me impone surgir del horizonte,
limpio de mis pasiones y mis lacras,
como penacho
de ardientes llamas
que hubiera puesto Dios sobre mi testa,
para darme el dominio de las almas.
Cariño que refunde mis potencias
en la sola potencia sobrehumana
de sentir nada más que lo sublime,
de llorar nada más que por las alas
¡virgen del cielo
llena de gracia
que bajas a gemir con los humanos
y has hecho de mi espíritu tu alcázar!
Allí estarías como la sola dueña,
allí serás la sola soberana:
como siguen los astros a los mares
tú regirás mis ondas tumultuarias.
Reina absoluta
¿porqué no no mandas?
¡yo haré que todo el mundo conmovido
se postre de rodillas a tus plantas!
¡Y te daré de mí gloria una diadema,
de mi mente una túnica de grana,
de. laureles y aplausos una alfombra,
de mi pecho y mi sangre una muralla:
porque yo tengo
virtud en mi alma,
para llenar de admiración los siglos
si una mirada tuya me lo manda!

Oliverio Girondo - Testimonial

Oliverio Girondo



 

Oliverio Girondo - Testimonial

Oliverio Girondo - Testimonial


Allí están,
allí estaban
las trashumantes nubes,
la fácil desnudez del arroyo,
la voz de la madera,
los trigales ardientes,
la amistad apacible de las piedras.

Allí la sal,
los juncos que se bañan,
el melodioso sueño de los sauces,
el trino de los astros,
de los grillos,
la luna recostada sobre el césped,
el horizonte azul,
¡el horizonte!
con sus briosos tordillos por el aire...

¡Pero no!
Nos sedujo lo infecto,
la opinión clamorosa de las cloacas,
los vibrantes eructos de onda corta,
el pasional engrudo
las circuncisas lenguas de cemento,
los poetas de moco enternecido,
los vocablos,
las sombras sin remedio.

Y aquí estamos:
exangües,
más pálidos que nunca;
como tibios pescados corrompidos
por tanto mercader y ruido muerto;
como mustias acelgas digeridas
por la preocupación y la dispepsia;
como resumideros ululantes
que toman el tranvía
y bostezan
y sudan
sobre el carbón, la cal, las telarañas;
como erectos ombligos con pelusa
que se rascan las piernas y sonríen,
bajo los cielorrasos
y las mesas de luz
y los felpudos;
llenos de iniquidad y de lagañas,
llenos de hiel y tics a cOntrapelo,
de histrionismos madeja,
yarará,
mosca muerta;
con el cráneo repleto de aserrín escupido,
con las venas Pobladas de alacranes filtrables,
Con los ojos rodeados de pantanosas costas
y paisajes de arena,
nada más que de arena.

Escoria entumecida de enquistados complejos
y cascarrientos labios
que se olvida del sexo en todas partes,
que confunde el amor con el masaje,
la poesía con la congoja acidulada,
los misales con los libros de caja.

Desolados engendros del azar y el hastío,
con la carne exprimida
por los bancos de estuco y tripas de oro,
por los dedos cubiertos de insaciables ventosas,
por caducos gargajos de cuello almidonado,
por cuantos mingitorios con trato de excelencia
explotan las tinieblas,
ordeñan las cascadas,
la adulcorada caña,
la sangre oleaginosa de los falsos caballos,
sin orejas,
sin cascos,
ni florecido esfínter de amapola,
que los llevan al hambre,
a empeñar la esperanza,
a vender los ovarios,
a cortar a pedazos sus adoradas madres,
a ingerir los infundios que pregonan las lámparas,
los hilos tartamudos,
los babosos escuerzos que tienen la palabra,
y hablan,
hablan,
hablan,
ante las barbas próceres,
o verdes redomones de bronce que no mean,
ante las multitudes
que desde un sexto piso
podrán semejarse a caviar envasado,
aunque de cerca apestan:
a sudor sometido,
a cama trasnochada,
a sacrificio inútil,
a rencor estancado,
a pis en cuarentena,
a rata muerta.

Oliverio Girondo

viernes, enero 28, 2022

ELIZABETH BARRETT BROWNING Durham, Inglaterra 1806-Florencia-Italia, 1861

 

ELIZABETH BARRETT BROWNING Durham, Inglaterra 1806-Florencia-Italia, 1861

ELIZABETH BARRETT BROWNING
Durham, Inglaterra 1806-Florencia-Italia, 1861

 ALÉJATE DE MÍ...

Aléjate de mí. Mas sé que, para siempre,
he de estar en tu sombra. Ya nunca, solitaria,
irguiéndome en los mismos umbrales de mi vida
recóndita, podré gobernar los impulsos

de mi alma, ni alzar la mano como antaño,
al sol, serenamente, sin que perciba en ella
lo que intenté hasta ahora apartar: el contacto
de tu mano en la mía. Esta anchurosa tierra

con que quiso alejarnos el destino, en el mío
deja tu corazón, con latir doble. En todo
lo que hiciere o soñare estás presente, como

en el vino el sabor de las uvas. Y cuando
por mí rezo al Señor, en mis ruegos tu nombre
escucha y ve en mis ojos mezclarse nuestras lágrimas.

Versión de Màrie Manent

ELIZABETH BARRETT BROWNING Durham, Inglaterra 1806-Florencia-Italia, 1861


NO ME ACUSES, TE RUEGO...

No me acuses, te ruego, por la excesiva calma
o tristeza del rostro, cuando estoy a tu vera,
que hacia opuestos lugares miramos, y dorarnos
no puede un mismo sol la frente y el cabello.

Sin angustia ni duda me miras siempre, como
a una abeja encerrada en urna de cristales,
pues en templo de amor me tiene el sufrimiento
y tender yo mis alas y volar por el aire

sería un imposible fracaso, si probarlo
quisiera. Pero cuando yo te miro, ya veo
el fin de todo amor junto al amor de ahora,

más allá del recuerdo escucho ya el olvido;
como quien, en lo alto reposando, contempla
más allá de los ríos, tenderse el mar amargo.

Versión de Màrie Manent

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RICARDO GONZÁLEZ VIGIL , PILAR GONZÁLES VIGIL Y FANNY JEM WONG

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La fiesta de KIKÍN, EL SALTARÍN , se celebró en el Club Social Miraflores , con CUENTACUENTOS , canciones , ricos bocaditos y mucha alegría. Una historia en rima que fomenta los valores de la alegría, la amistad y el compromiso.

Alfonsina Storni

“Quizá nos encontremos frente a frente algún día, quizá nuestros disfraces nos logremos quitar. Y ahora me pregunto… cuando ocurra, si ocurre, ¿sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?”

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.” G García M.

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.” G García M.
“Los recuerdos son los tesoros que se mantienen atrapados en el almacén de nuestras almas, para mantener el corazón caliente cuando estamos solos.” Becky Aligada

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
entre bocados / al final se escucha / gochisousama

CON MI FAMILIA

CON MI FAMILIA
Confucio veía la familia como el cimiento de la sociedad y sostenía que el respeto y la armonía dentro de ella eran esenciales para el bienestar de todos sus miembros. Consideraba que la familia era el lugar donde se debían aprender los valores morales y éticos, y donde se debían forjar los lazos familiares fuertes y duraderos. Además, destacaba la importancia de los roles y las responsabilidades dentro de la familia, así como la educación como herramienta para mejorar la sociedad. En definitiva, Confucio nos dejó un legado que enfatiza la importancia de la familia como pilar fundamental en nuestras vidas. FUENTE : https://filosofiaoriental.info/que-dice-confucio-de-la-familia/