miércoles, agosto 19, 2009

LAS FLORES DEL MAL ESCRITA POR CHARLES BAUDELAIRE

 
Las Flores del Mal.
Charles Baudelaire.



I

LA DESTRUCCION

El demonio se agita a mi lado sin cesar;
flota a mi alrededor cual aire impalpable;
lo respiro, siento como quema mi pulmón
y lo llena de un deseo eterno y culpable.

A veces toma, conocedor de mi amor al arte,
la forma de la más seductora mujer,
y bajo especiales pretextos hipócritas
acostumbra mi gusto a nefandos placeres.

Así me conduce, lejos de la mirada de Dios,
jadeante y destrozado de fatiga, al centro
de las llanuras del hastío, profundas y desiertas,

y lanza a mis ojos, llenos de confusión,
sucias vestiduras, heridas abiertas,
¡y el aderezo sangriento de la destrucción!


II

UNA MARTIR

Dibujo de un maestro desconocido

En medio de frascos, telas sedosas,
y muebles voluptuosos,
de mármoles, pinturas, ropas perfumadas,
que arrastran los pliegues suntuosos,

en una alcoba tibia como en un invernadero,
donde el aire es peligroso y fatal,
dónde lánguidas flores en sus ataúdes de cristal
exhalan su suspiro postrero,

un cadáver sin cabeza derrama, como un río,
en la almohada empapada,
una sangre roja y viva, que la tela bebe
con la misma avidez que un prado.

Parecida a las tétricas visiones que engendra la oscuridad
y que nos encadenan los ojos,
la cabeza, con la masa de su crin sombreada,
y de sus joyas preciosas,
en la mesilla de noche, como una planta acuática,
reposa, y, vacía de pensamientos,
una mirada vaga y blanca como el crepúsculo
escapa de sus ojos extraviados.

En el lecho, el tronco desnudo, sin pudor,
en el más completo abandono, muestra
el secreto esplendor y la belleza fatal
que la naturaleza le donó.

Una media rosada, adornada con hilo de oro, en la pierna
ha quedado cual recuerdo.
La liga, al igual que un ojo secreto que llamea,
lanza una mirada diamantina.

El singular aspecto de esta soledad
y de un gran retrato voluptuoso,
de ojos provocativos como su actitud
revela un amor tenebroso,

una culpable alegría y fiestas extrañas,
llenas de besos infernales,
que regocijarán a los ángeles malos
nadando entre cortinas y chales.

Sin embargo, al ver la esbeltez elegante
del hombro y su trazo quebrado,
la cadera levemente afilada, y la cintura ágil
lo mismo que un reptil irritado, se advierte
que ella es joven aún. -Su alma exasperada
y sus sentidos mordidos por el tedio,
¿se habían entregado a la jauría enfurecida
de deseos errantes y perdidos?


El hombre vengativo al que no pudiste, viviendo,
a pesar de tanto amor, aplacar,
¿sació en tu carne, inerte y complaciente,
toda la inmensidad de su deseo?


¡Responde, cádaver impuro! ¿Por tus rígidas trenzas
te levantó con brazo febril?
Dime, cabeza horrible, ¿en tus fríos dientes
hay aún sus últimos adioses?


-Lejos del mundo burlón, lejos de la multitud impura,
lejos del magistrado curioso,
duerme en paz, duerme en paz, extraña criatura,
en tu sepulcro misterioso;
tu esposo corre el mundo, y tu forma inmortal
vela junto a él cuando duerme;
lo mismo que tú sin duda te será fiel
y constante hasta la muerte.



III

MUJERES CONDENADAS

Como un rebaño pensativo sobre la arena acostadas,
entornan los ojos hacia el horizonte marino,
y sus pies que se buscan y sus manos enlazadas
tienen dulces languideces, amargos escalofríos.

Unas, corazones que aman las largas confidencias,
en el corazón de los bosques y junto a los arroyos,
deletrean el amor de las tímidas infancias
y marcan en el tronco los jóvenes arbolillos;

otras, como hermanas, andan lentas, graves,
a través de las rocas llenas de apariciones,
donde san Antonio vio surgir como lavas,
desnudo el seno, a sus purpúreas tentaciones.

Las hay que a la lumbre de resinas goteantes,
en el hueco mudo de los viejos antros paganos,
te llaman en socorro de sus fiebres aullantes,
¡oh Baco, adormecedor de viejos remordimientos!

Y otras, cuya garganta gusta de escapularios,
que, ocultando un látigo bajo sus largos vestidos,
mezclan en la noche oscura y los bosques solitarios
espuma del placer y lágrimas de la tortura.

¡Oh vírgenes, oh demonios, oh monstruos, oh mártires!,
grandes espíritus negadores de la realidad,
buscadores de lo infinito, devotos y sátiros,
ora llenos de furor, ora llenos de llanto,

vosotras, a las que en vuestro infierno mi alma os [ha seguido,
pobres hermanas, os amo tanto como os compadezco
por vuestras dolorosas tristezas, vuestra sed no saciada,
y las urnas de amor que llenan vuestro corazón.


IV

LAS DOS BUENAS HERMANAS

La Licencia y la Muerte son dos buenas muchachas,
pródigas de sus besos y ricas en salud;
su flanco siempre virgen y cubierto de hilachas,
con la eterna labor jamás ha dado a luz.

Al poeta siniestro, enemigo del hogar,
favorito del infierno, cortesano sin más,
tumbas y lupanares le muestran tras su vallado
un lecho que el remordimiento no frecuenta jamás.

Y el ataúd y la alcoba con grandes blasfemias
nos ofrecen alternando como buenas hermanas
terribles placeres y horribles deleites.

¿Cuándo quieres enterrarme, Vicio de brazos inmundos?
Muerte, su rival en atractivos, ¿cuándo vendrás
a plantar tus negros cipreses sobre sus mirtos fétidos?


V

LA FUENTE DE SANGRE

A veces siento mi sangre correr en oleadas,
lo mismo que una fuente de rítmicos sollozos;
la oigo correr en largos murmullos,
pero en vano me palpo para encontrar la herida.

A través de la ciudad, como un campo cerrado,
va transformando las piedras en islotes,
saciando la sed de cada criatura,
y coloreando en rojo toda la natura.

A menudo he pedido a estos vinos
aplacar por un solo día el terror que me roe;
el vino torna el mirar más claro y el oído más fino.

He buscado en el amor un sueño de olvido;
pero el amor no es para mí sino un colchón de alfileres,
hecho para dar de beber a esas crueles mujeres.


VI

ALEGORIA

Es hermosa mujer, de buena figura,
que arrastra en el vino su cabellera.
Las garras del amor, los venenos del garito,
todo resbala y se embota en su piel de granito.
Se ríe de la Muerte y desprecia la Lujuria,
y ambas, que todo inmolan a su ferocidad,
han respetado siempre en su juego salvaje,
de ese cuerpo firme y derecho la ruda majestad.

Anda como una diosa y reposa como una sultana;
tiene por el placer una fe mahometana,
y en sus brazos abiertos que llenan sus senos
atrae con la mirada a toda la raza humana.
Ella cree, ella sabe, ¡doncella infecunda!,
necesaria no obstante a la marcha del mundo,
que la belleza del cuerpo es sublime don,
que de toda infamia asegura el perdón.

Ignora el infierno igual que el purgatorio,
y cuando llegue la hora de entrar en la noche negra,
mirará de la Muerte el rostro,
como un recién nacido, sin odio ni remordimiento.


VII

LA BEATRIZ

En terrenos de ceniza, calcinados, sin verdores,
mientras me lamentaba un día a Naturaleza,
y mi pensamiento vagaba al azar,
sintiendo en mi corazón clavarse el puñal,
vi, en pleno mediodía, descender sobre mi cabeza
una oscura nube grande y tempestuosa,
que llevaba un rebaño de viciosos demonios,
parecidos a enanos crueles y curiosos.

Pusiéronse a contemplarme fríamente
y, como hablando de algún loco que pasa,
les oía reír y murmurar entre sí,
y cambiar más de un guiño y más de un ademán.

«Contemplemos a gusto esta caricatura,
esta sombra de Hamlet que imita su gesto,
la mirada indecisa y los cabellos al viento,
¿no da pena ver a ese vividor,
ese vago, ese histrión sin teatro, ese gracioso,
que porque sabe representar con arte su papel,
quiere interesar con sus cantos de dolor
a las águilas, grillos, arroyos y flores,
e incluso a nosotros, autores de estas viejas rimas,
y recitarnos a gritos sus públicas parrafadas? »

Hubiera podido (mi orgullo, alto como el monte,
domina la nube y el clamor de los demonios)
volver simplemente mi cabeza serena,
si no hubiese entre su tropa obscena,
¡crimen que no hizo tambalear al sol!,
la reina de mi corazón, de mirada sin igual,
que se reía con ellos de mi sombría tristeza
y les hacía, a veces, alguna sucia caricia.


VIII

UN VIAJE A CYTEREA

Mi corazón, como un pájaro, revoloteaba feliz,
y volaba libremente alrededor de las cuerdas;
el navío corría bajo un cielo sin nubes,
como ángel embriagado de un sol radiante.

¿Qué isla es ésta tan negra y triste?- Es Cyterea,
nos dicen, un país famoso en las canciones,
Eldorado trivial de todos los solterones.
Mirad, después de todo es una pobre tierra.

-¡Isla de dulces secretos y de fiestas del corazón!
De la antigua Venus el soberbio fantasma,
más allá de tus mares flota como un aroma,
y llena los espíritus de amor y languidez.

Bella isla de verdes mirtos, llena de capullos en flor,
siempre venerada por todas las naciones,
donde los suspiros de amantes corazones
avanzan como el incienso por jardines de rosas

o el eterno arrullo de la paloma torcaz.
-Cyterea no era más que una tierra pobre,
un desierto rocoso turbado por gritos feroces.
¡Sin embargo, presentía yo allí algo singular!

Aquello no era un templo de sombras selváticas,
donde la joven sacerdotisa, eterna enamorada de las flores,
iba, el cuerpo ardiente por calores secretos,
entreabriendo sus ropas a las brisas ligeras;

pero, he aquí que rozando la costa el bauprés,
al asustar los pajáros con nuestras velas blancas,
pudimos ver que era un patíbulo de tres zancas,
destacado en el cielo, negro como un ciprés.

Las aves rapaces, posadas en su cumbre,
destrozaban con furia a un ahorcado ya podrido:
cada una hundía, como un clavo, su impuro pico
en los rincones sangrientos de aquella podredumbre.


Eran los ojos agujeros, y del vientre desfondado
los gruesos intestinos caían sobre los muslos;
y sus verdugos, ahítos de espantosas delicias,
a picotazos lo habían castrado por completo.


Bajo los pies, una manada de celosos cuadrúpedos
levantado el hocico, merodeaba;
una bestia más grande se agitaba en el centro,
como un verdugo rodeado de auxiliares.


¡Oh habitante de Cyterea, de un cielo tan hermoso,
silenciosamente sufrías estos insultos
en una expiación de tus infames cultos,
y los pecados que te impidieron el descanso eterno!


¡Ridículo ahorcado, tus dolores son los míos!
Yo sentí, a la vista de tus miembros flotantes,
como un vómito subir hasta mis dientes
el largo río de hiel de mis antiguos dolores.


Ante ti, pobre diablo, tan caro de recordar,
sentí todos los picos y todos los mordiscos
de los cuervos fieros y de las panteras negras,
que antaño tanto gozaban en machacar mi carne.

El cielo estaba embrujado, la mar en calma;
para mí todo era negro y sangriento para siempre,
¡ay!, y tenía, como en un espeso sudario,
el corazón amortajado en esta alegoría.

En tu isla, oh Venus, no encontré en mi viaje
más que un patíbulo simbólico donde colgaba mi imagen…
-¡Oh Señor!  Dame la fuerza y el coraje
¡de contemplar mi cuerpo y mi alma sin asco!



IX

EL AMOR Y EL CRANEO

Viñeta antigua

El amor está sentado en el cráneo
de la Humanidad,
y desde este trono, el profano
de risa desvergonzada,
sopla alegremente redondas pompas
que suben en el aire,
como para alcanzar los mundos
en el corazón del éter.


El globo luminoso y frágil
toma un gran impulso,
estalla y exhala su alma delicada,
como un sueño de oro.


Y oigo el cráneo a cada burbuja
rogar y gemir:
-Este juego feroz y ridículo,
¿cuándo acabará?


Pues lo que tu boca cruel
esparce en el aire,
monstruo asesino, es mi cerebro,
¡mi sangre y mi carne!





martes, julio 21, 2009

CARTAS DE AMOR: FRANZ KAFKA






Franz Kafka le envió numerosas cartas a su amada Felice. En una fechada en enero de 1913 le expresaba así su doble amor hacia ella y la literatura: "Querida: te pido con las manos alzadas que no sientas celos de mi novela. Cuando los personajes en la novela se dan cuenta de tus celos, se me escapan, más aun cuando sólo los tengo agarrados por la punta de sus vestidos. Y ten en cuenta que, si se me escapan, tendría que correr tras ellos, aunque fuera hasta el mundo de las tinieblas, su verdadero hogar. La novela soy yo, mis historias soy yo. Así que, te ruego, ¿dónde existe el menor motivo de celos? De hecho, cuando todo lo demás está en orden, mis personajes se toman del brazo y corren a tu encuentro, para, en último término, servirte a ti. [...] gracias a que escribo me mantengo con vida, me aferro a esa barca en la cual te encuentras tú, Felice. Ya resulta bastante triste que no consiga apartarme a ella. Pero comprende, Felice, que tendría que perderte a ti y a todas las cosas si alguna vez perdiera el escribir."

viernes, julio 17, 2009

CARTA DE ENRIQUE VIII


CARTA DE ENRIQUE VIII
Amor a la realeza. El rey Enrique VIII no dudó con romper con la Iglesia Católica para casarse con Ana Bolena. La Iglesia no cedió en anular su matrimonio con Catalina de Aragón y Bolena no estaba dispuesta a “entregar” nada sin antes casarse. «Cuanto más lejos se encuentran los polos del sol, más abrasador es el calor. Lo mismo ocurre con nuestro amor: la ausencia ha puesto distancia entre nosotros; sin embargo el fervor aumenta», le escribió el rey a su futura esposa.

viernes, junio 05, 2009

QUÉ HAY DETRÁS DEL SILENCIO POR FANNY JEM WONG


QUÉ HAY DETRÁS DEL SILENCIO POR FANNY JEM WONG



QUÉ HAY DETRÁS DEL SILENCIO POR FANNY JEM WONG


Silencio…
Inconmensurable
nebulosa oscura
Escondes bajo tu negro manto
el ardor de millones de penas.
Vibraciones de lamentos,
de quejidos,
de gritos que se ahogan
cuando se detiene el tiempo.

Silencio…
Tan esperado por algunos
desconocido por mí…
Vibraciones
de una marcha de delfines
en peregrinaje transoceánico.
Bellos saltos acrobáticos azules
Mientras van y vienen
sin cesar las olas.

Silencio…
¿Cómo adivinar
qué se esconde tras de ti?
Si cada negra noche,
escucho el canto de un cisne
anunciando
la llegada de la muerte.
Mientras vibran
las pisadas de una bestia
cuya cena onírica será
devorarse mis sueños.

Silencio…
¿Por qué te escondes d?
Sueños, ensueños,
figuras geométricas,
diluidas en silencio
de una inmensa noche,
plagada de sonidos.
En vano intento
acercarme a ti,
si nunca te he escuchado.
Si nunca te he sentido.
Si te he implorado
y no has llegado.

Silencio…
En el vibrar
de dos esferas de cristal
que en resignado
y humilde acorde,caen
retumbando con sus ecos
una y otra vez en mi cerebro
llenándome de dolor.
¿Dónde te escondes?
Que te busco
y no te encuentro.

Silencio…
Tu escondes tras de ti,
el rechinar de mis dientes
cuando muerdo mi almohada
en un grito que te invoca.
¿Dónde te escondes?
Que te busco
y no te encuentro.

Silencio…
De un concierto interminable
de sucesión de puntos,
que hacen vibrar
el universo entero…
¿Qué puedes esconder tras de ti?
Si hasta el nacido
gritó de dolor…
sin que nadie lo escuchara
cuando fue arrancado
de las entrañas
Su grito escondido tras de ti
hizo llorar a su madre
y a todos los Ángeles .

Silencio…
De palabras de amor
que no se llegan a articular
pero que sin embargo
resuenan
una y mil veces en la mente
sin poderlas
jamás callar…

Silencio…
Que tras de ti escondes
los latidos
y las contracciones
de los sentidos…
Cuando el amor
navega entre los ríos
mientras enmudecen los quejidos.

Silencio…
Sin ti los ácidos corroen
la mente, el corazón, el cuerpo.
Soy prisionera
y amante de las sombras
de puntos interminables
que dibujan círculos
en estampida de ausencias
que me envuelven.

Silencio…
Tú llegas hoy escondido
entre ríos negros de tinta
Silencio ya no te escondes…
¡Estás aquí!
En la canción de los ausentes
En el respirar de un universo
en donde todo es vibración.

FANNY JEM WONG
06.12.2004
(Jemwong)

lunes, mayo 25, 2009

DESCONCIERTO POR WALTER FAILA

DESCONCIERTO POR WALTER FAILA

DESCONCIERTO POR WALTER FAILA


Suena una música lejana sobre los prismas recluidos del horizonte otoñal y pueblerino. 

El enigma equidistante, irresoluto, me conduce a preguntarme ¿cuánta ironía cabe en tu palabra adversa?, allí donde el testimonio cobra el coraje de un verso y se vuelve corrupta la desidia del razonamiento. 

He visto amanecer al sol, coqueteando con sus brillos a la cara oscura de la luna, detrás de dos cuartetas cubiertas de rocío. He descubierto la contemplación plena de los ojos cerrados, y la ceguera absoluta de las necias miradas, justo cuando hablaba con los jueces, una mañana de mayo, antes ser arrojado a las hogueras del silencio.

He palpado la voluntad tergiversada de un poema roto, en la audaz degeneración de la originalidad contemporánea, imbuido en el mito de un sueño esperanzado de grandeza. 

Y sin embargo, aun no puedo descubrir cuanta ironía cabe en tu palabra adversa. No he podido aprender a caminar ese territorio de milagros, para des gangrenar los mensajes oscuros de las sucias estrellas. 

Y de pronto me veo con tribulaciones iracundas, in retóricas, banales, hastiado del hastío y encadenado a la desdicha. Ignorante de la desnudez del alba y de sus senos de sombras, mientras un frío sudor de angustias moja los pies de la ausencia, recordando las horas en que solo esperaba el momento para amarte. 

Hoy la tarde menstrua su gótica adolescencia de resplandores bizantinos, misceláneas de perversas y prostituidas soledades en los cajones encorvados del tiempo, y es la palabra, esa palabra, todas las palabras, las que sucumben como presas insalvables de Artemisa, en un campo de algodones donde sangran a tus pies, escasos de ilusiones, mis pálidos poemas. 

 
Walter Faila

viernes, abril 17, 2009

ALBERT EINSTEIN




Albert Einstein también expresaba con frecuencia sus sentimientos hacia su gran amor, Mileva, por carta. En una de estas epístolas, enviada desde Milán el 13 de septiembre de 1900, el físico afirmaba: "En todo el mundo podría encontrar otra mejor que tú, ahora es cuando lo veo claro, cuando conozco a otra gente. […] Hasta mi trabajo me parece inútil e innecesario si no pienso que también tú te alegras de lo que soy y de lo que hago."

miércoles, abril 01, 2009

ASILO DE ANCIANOS SPLENDOR -"MANOS QUE CAMBIAN EL MUNDO"




HIJA DE MIS ENTRAÑAS
(DUETO HORIZONTES Y JEM WONG)


Cuando los años pasen sin advertirlo
Y notes las huellas que me dejaron
Respira profundo y quiéreme.

Cuando los años pasen avecilla herida
Y notes tus níveas alas cansadas
Déjame ser el tibio sol que te abrace.

Si cuando estemos conversando
Me olvido de que te estaba hablando
No me preguntes de qué se trataba.

Cuando las viejas memorias parezcan ya pérdidas
Y no veas en tus espejos los recuerdos
Yo seré la danza que te cubra de guirnaldas.

Pues quizás tan solo sea
La necesidad de saberme escuchada
Por ti mi adorada hija.

Silencios y ausencias serán arrullos
Trémula tu boca un dulce canto
Porque eres tú mi tierno amor, 
quien acuno mi primer llanto.

Si en nuestra conversación
Notas que repito lo mismo a cada rato
Escúchame como si fuera un nuevo canto.

Canto de jilguero, tiernas cancioncillas
Palabras hechas flores que parecen campanillas
No tengas miedo temblorosa avecilla.

Si observas que no deseo bañarme
Y tampoco deseo cambiarme
No me riñas hija mía.

Recuerdas mi frágil mariposa
Cuando lloraba porque los ojos ardían
Las espumas tú convertías en esferas,yo reía.

Cuando veas que derramo mi comida
Que se me caen las cosas de la mano
Que ni atarme los zapatos pueda ya.

Recuerda quien te daba de comer
Quien te enseño a atar tus zapatos
Quen con paciencia te guiaba en todo.

Narradora de historias fantásticas
Guerrera de eternas batallas de papillas
Caballito juguetón meciéndome en su espalda.

Lazarillo de mi senda por dolorosa que fuera
Cochera de caminos por donde guiaste mi destino
Danzarina increíble bailando un taconazo.

Si notas que mis piernas flaquean al caminar
Dame tu mano hija mía, en ella me apoyare
Y adelantare el camino que lejos me llevara.

Tus fuertes piernas raíces clavadas en mi pecho
Tus manos oro y acero fundidas a las mías
Tus pasos mis avenidas azules y verdes.

Si ya las fuerzas me vencen
Y así no deseo vivir más
Respeta mi decisión.

Las decisiones sobre tu vida mis leyes
Tu voluntad mi ardoroso silencio
Tu último suspiro llanto sobre mi almohada.

Hija mía no debes olvidar
Que tan solo espero de ti
Cariño y comprensión.

Tu cabellera de nieve mi ultimo espejo
Te amo madre mía.

HORIZONTES - JEM WONG


La vejez no es una etapa de la vida sino parte del desarrollo del hombre y es claro que muchos llegaremos inexorablemente a ella. La O M S considera que la población de edad avanzada se puede dividir en "tercera edad" (recién jubilados) y cuarta edad (viejos jubilados), por lo general con más de 75 años.

Existen ancianos que son abandonados por sus propios familiares y carecen de instituciones que se preocupen por ellos. Por esta razón no es extraño ver entre las sombras de la noche gran cantidad de ancianos que duermen en la calles y se alimentan de migajas y lo peor es que mucos mueren en total abandono por parte de quienes debieran amarles. El adulto mayor merece un futuro diferente, merece ser tratado con respeto y dignidad pero el ejemplo comienza por casa.



(Jemwong)

Featured Post

Los 200 tusanes del bicentenario del centro cultural digital Tusanaje-秘从中来

Los 200 tusanes del bicentenario del centro cultural digital Tusanaje-秘从中来       200 tusanes del bicentenario El centro cultural digital ...

RICARDO GONZÁLEZ VIGIL , PILAR GONZÁLES VIGIL Y FANNY JEM WONG

RICARDO GONZÁLEZ VIGIL , PILAR GONZÁLES VIGIL Y FANNY JEM WONG
La fiesta de KIKÍN, EL SALTARÍN , se celebró en el Club Social Miraflores , con CUENTACUENTOS , canciones , ricos bocaditos y mucha alegría. Una historia en rima que fomenta los valores de la alegría, la amistad y el compromiso.

Alfonsina Storni

“Quizá nos encontremos frente a frente algún día, quizá nuestros disfraces nos logremos quitar. Y ahora me pregunto… cuando ocurra, si ocurre, ¿sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?”

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.” G García M.

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.” G García M.
“Los recuerdos son los tesoros que se mantienen atrapados en el almacén de nuestras almas, para mantener el corazón caliente cuando estamos solos.” Becky Aligada

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
entre bocados / al final se escucha / gochisousama

CON MI FAMILIA

CON MI FAMILIA
Confucio veía la familia como el cimiento de la sociedad y sostenía que el respeto y la armonía dentro de ella eran esenciales para el bienestar de todos sus miembros. Consideraba que la familia era el lugar donde se debían aprender los valores morales y éticos, y donde se debían forjar los lazos familiares fuertes y duraderos. Además, destacaba la importancia de los roles y las responsabilidades dentro de la familia, así como la educación como herramienta para mejorar la sociedad. En definitiva, Confucio nos dejó un legado que enfatiza la importancia de la familia como pilar fundamental en nuestras vidas. FUENTE : https://filosofiaoriental.info/que-dice-confucio-de-la-familia/

INQUEBRANTABLES

INQUEBRANTABLES
"Uno pertenece a dónde se le quiere, se le ama, se le desea, se le siente.... y en repetidas ocasiones se le extraña, pero sobretodo dónde se le demuestra"