Mario Benedetti
"Si
me daban un libro en la noche, yo me quedaba en vela leyendo", contaba.
Debido a esto, su padre solo le permitía leer 20 páginas por noche,
pero él releía las mismas 20 páginas una y otra vez. Al comenzar el
colegio, ya sabía leer: “No recuerdo cómo aprendí, pero entonces ya
había leído a Julio Verne y a Emilio Salgari". El primer libro que lo
atrapó fue “Dos años de vacaciones”, de Verne. Aún siendo pequeño,
aprendió a mecanografiar por sí solo y redactaba noticias policíacas
para venderlas por el barrio. Benedetti confesó haber pasado dos semanas
leyendo la antología de Baldomero Fernández Moreno, lo que significó
para él toda una revelación: "Evidentemente ese hombre era un poeta, era
claro, era sencillo y yo dije: éste es el camino por el que yo puedo
andar".